Iglesias pide al PSOE apoyo para derrotar al PP y Rajoy tacha de 'letal' un Gobierno de Podemos

Pablo Iglesias se ha presentado ante el Congreso con un programa de Gobierno, como marcan las normas. El problema es que el fracaso de la moción de censura que Podemos ha presentado contra Mariano Rajoy y sus ministros estaba cantado de antemano al carecer de apoyos para alcanzar la preceptiva mayoría absoluta. Y, además, el formato elegido por el partido morado para escenificar su iniciativa parlamentaria ha sido tan tedioso que cuando ha llegado el momento de desgranar propuestas la audiencia, dentro y fuera de la Cámara, estaba agotada.

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Lo más interesante de la intervención de Iglesias ha sido su reconocimiento de que se equivocó al impedir gobernar al PSOE y su nueva oferta para llegar a un acuerdo.

“En el pasado no nos entendimos y asumo los errores que pudimos cometer”, ha dicho el líder de Podemos al tiempo que tendía la mano al PSOE para que modifique la decisión de abstenerse en la votación de la moción de censura y la apoye: “Las circunstancias de hoy obligan al entendimiento. (…) Ojalá nos pongamos de acuerdo para sacarles (a los ‘populares’) del Gobierno más temprano que tarde”. Con estas palabras, ha tratado Iglesias de desmontar la tesis de los ‘populares’ de que la moción de censura era una iniciativa dirigida sobre todo contra el PSOE y no contra el Gobierno con el fin de desplazar a los socialistas del liderazgo de la oposición. “Nos podemos equivocar, pero nosotros no robamos, ni damos aire a los corruptos”, ha añadido el líder de Podemos.

Pese a esa maniobra conciliadora, el líder del partido morado no ha podido evitar un toque de atención al principal partido de la oposición, al que ha reprochado haber faltado a su palabra”, el “no es no” de Pedro Sánchez que más tarde mutó en abstención ante la investidura de Rajoy. “Sus militantes les han dado una lección”, ha concluido refiriéndose a las primarias que han vuelto a colocar a Sánchez en la secretaría general del PSOE. Su oferta a los socialistas tiene, además, una condición: en ningún caso un eventual pacto podría incluir a Ciudadanos, el único partido con el que Sánchez llegó a un acuerdo para que apoyara su investidura en la primavera de 2016.

En los pasillos del Congreso, el portavoz provisional del grupo socialista, José Luis Ábalos, ha admitido que entre la investidura fallida de Sánchez en 2016 y el debate de hoy se ha producido un "cambio de tono" de Iglesias hacia el PSOE, que ha "agradecido" expresamente, pero ha hecho hincapié en que "además de las palabras es preciso algún hecho" para que tengan credibilidad. A su juicio, la moción de censura de Podemos solo genera frustración y el papel de Rajoy ha sido el de "frivolizar".

En cuanto al líder socialista, Pedro Sánchez, no se ha pronunciado en el momento pero horas después ha colgado un mensaje en Twitter, en el que ha dejado claro que la alternativa al PP es su partido y no otra fuerza política.

Iglesias ha lanzado otra invitación al PSOE más adelante cuando estaba explicando su propuesta sobre Cataluña y afeando al Gobierno y a sus aliados de Ciudadanos que con su negativa a una negociación sobre determinados asuntos se hayan convertido en los principales instigadores del independentismo. Si pretenden tapar la corrupción apelando a los peores instintos involucionistas, les ha advertido, “nos tendrá a nosotros enfrente” y ha añadido: “Quiero pensar que el Partido Socialista estará con nosotros en esto”. El líder de la formación morada, que el lunes se encontró con un comunicado de una corriente interna, Anticapitalistas, avalando la convocatoria unilateral de un referéndum en Cataluña, ha vuelto a apostar ante el pleno por la celebración de la consulta pero siempre que sea pactada con el Gobierno central.

Iglesias a Rajoy. "Pasará a la Historia como el presidente de la corrupción"

La corrupción ha ocupado buena parte de la intervención del secretario general de Podemos aunque Irene Montero, la portavoz que le ha precedido para exponer los motivos en los que se funda la presentación de la moción de censura, ya había expuesto un prolijo relato de todos los casos que salpican al PP. “Los ciudadanos no se merecen desayunar cada día con un nuevo caso de corrupción", ha empezado diciendo y enseguida ha lanzado un ataque destemplado contra Mariano Rajoy: "Usted va a pasar a la Historia como el presidente de la corrupción".

“Lo que estamos viendo estos años no es normal, no es normal que gobierne un partido que concurra a unas elecciones habiéndose financiado ilegalmente”, ha continuado. “Cuando no se roba, se gobierna mejor”, ha proclamado al tiempo que alababa la gestión de los llamados “alcaldes del cambio”, algunos de ellos presentes en la tribuna de invitados del Congreso.

Iglesias, por otra parte, ha rebatido la tesis de Rajoy de que la moción de censura es una “farsa” alegando que si así fuera el presidente no habría subido tres veces seguidas a la tribuna para dirigirse a la Cámara. Ha explicado que la moción de censura que debate este martes el Congreso tiene como objetivo “juzgar una época” en la que el PP representa, según ha reprochado, “lo malo conocido y el miedo”. “Están hundiendo a España y frustrando a los jóvenes. Están usando el miedo para robar. Pero se está acabando la historia del miedo en el país. España vive un momento muy especial en su historia y hoy estamos juzgando una época”, ha advertido Iglesias. “No es normal que el partido del Gobierno tenga más personas investigadas por corrupción que las que caben en el Congreso”, ha lamentado.

A diferencia de lo sucedido en otros debates, concretamente en los dos de investidura que se celebraron en 2016, Pablo Iglesias ha huido de la bronca y se ha ceñido al tono institucional que ya se había anunciado para construir el perfil ‘presidenciable’ que debe presentar un candidato a la jefatura del Gobierno. Eso le ha llevado a perderse en digresiones sobre nuestro pasado. Tras afirmar que "la historia de España es útil para entender el presente", ha repasado acontecimientos históricos para establecer paralelismos con decisiones del PP, tanto por lo que se refiere a casos de corrupción como a movimentos empresariales.

La afición de Iglesias a dar lecciones ha provocado algunos comentarios de impaciendia al hilo de ese afán por bucear en nuestra historia.

Pero, por fin, el líder de Podemos ha regresado a la actualidad con otro reproche muy concreto: "Ustedes utilizan el Estado para proteger a los corruptos. (...) Diré simplemente Concepción Espejel y Enrique López (los dos jueces apartados del caso Gürtel por su afinidad con el PP y más tarde premiados con la presidencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -Espejel- y una de las plazas de la nueva Sala de Apelaciones -López-) o el caso del fiscal jefe Anticorrupción es paradigmático de lo que nunca debería hacerse".

A partir de ahí, Iglesias ha propuesto once medidas anticorrupción:

1. Una Ley de contratación pública que suprima los procedimientos negociados.

2. Facilitar el trabajo de los organismos reguladores y de los técnicos e inspectores de Hacienda mediante un nuevo Plan Nacional de Lucha contra el Fraude.

3. Una nueva Ley de financiación de partidos que incluya a las fundaciones y asociaciones vinculadas, así como el límite al endeudamiento bancario o restricciones a las donaciones de bienes inmuebles. En este punto, Iglesias se ha dirigido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para decirle que no podría hacerla si de él dependiera ya que, "a lo mejor, más gente de su partido terminaría en la cárcel".

4. Adscripción de la Policía Judicial a los juzgados y tribunales de modo que tengan el control de las investigaciones y se asegure la imparcialidad de las mismas. "La policía que investiga al Gobierno no puede depender orgánicamente del Gobierno; eso lo entiende cualquier español", ha ilustrado el líder de Podemos.

5. Derogación de la llamada "Ley Berlusconi", es decir, la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para evitar "el punto final" de las investigaciones consideradas complejas, relacionadas con casos de corrupción. "Imponer plazos a una Justicia sin medios sólo busca la impunidad", ha asegurado Iglesias antes de apostillar en referencia a Rajoy: "Pero a lo mejor no lo pueden hacer porque irían muchos compañeros a la cárcel".

6. Reforzar la independencia del Poder Judicial y de la Fiscalía General del Estado con propuestas como la elección del fiscal general del Estado de una terna elegida por mayoría cualificada en el Congreso, y en la que, como mínimo, debe haber una mujer.

7. Una Ley contra las llamadas puertas giratorias, de modo que los ministros no vayan luego a consejos de administración de empresas vinculadas a sectores estratégicos.

8. Acabar con el secreto bancario. "Ay de alguno de ustedes (del PP) como se acabara con el secreto bancario", ha espetado Iglesias.

9. Reforma del delito del fraude fiscal, lo que se ha dado en nombrar "derecho penal del amigo". A este respecto, ha apuntado Iglesias: "No lo pueden hacer porque hay delincuentes fiscales entre sus amigos y familiares, y no la van a hacer para no atacarse ustedes mismos".

10. Reformar el Código Penal para perseguir el delito del enriquecimiento ilícito.

11. Creación de una Unidad para recuperar el dinero defraudado por la corrupción.

El discurso de Iglesias ha empezado a las a las 12:22 horas y ha acabado hacia las 15:08, es decir, le han faltado 14 minutos para alcanzar las anunciadas 3 horas de parlamento, que ha rematado deseando que la "esperanza derrote al miedo" y con el mensaje "marca" de Podemos: "Sí se puede".

El larguísimo discurso de Iglesias ha provocado una nueva oleada de mensajes en Twitter. Al hashtag #IñigoVuelve, que ha creado el PP por la mañana mientras hablaba Montero que se ha alargado hasta las dos horas y once minutos, le ha sustituido otro: #IreneVuelve.

Rajoy: 'España no merece el castigo de que Iglesias la gobierne

Rajoy, que al margen del error de planteamiento de Podemos ha destrozado sus expectativas al intervenir desde el primer instante para rebatir a Montero -lo que ha relegado a Iglesias a un segundo plano y a un momento del debate en el que el cansancio ya había hecho mella en los presentes- ha rematado la faena asegurando que España no merece el "castigo" de que Iglesias sea presidente. "Tiene usted mucha prisa para su programa de asalto", le ha reprochado Rajoy, que ha añadido que tiene prisa porque otros partidos, en referencia al PSOE, ya se están recuperando y, como decía Galileo, "el movimiento se acelera cuando se va a detener". "No le veo merecedor de ese honor, ni a España de ese castigo", ha proclamado el presidente del Gobierno, por mucho que a Iglesias -ha añadido- le aplaudan sus "alabarderos".

El presidente y líder del PP cree que Iglesias “no debe ser el candidato" después de haber asistido al debate de este martes. "Lo de hoy es un hito más en su concepción innovadora de la política, la política espectáculo", ha alegado Rajoy, para quien “un Parlamento es mucho más que uno de sus círculos" porque “en el Parlmento está representada la soberanía nacional". Para sus aseveraciones, el jefe del Ejecutivo no ha tenido más que acudir a la estrategia definida por Podemos de acoso al discrepante: "Por eso no pueden gobernar España". "Un Gobierno liderado por usted sería letal para el bienestar general y para el modelo de convivencia que nos hemos dado", ha llegado a decir.

"Hemos escuchado un discurso donde ha primado el pasado. Una lectura torcida de la historia, unos decálogos al modo aló presidente", ha señalado el líder conservador que una vez más ha leído lo que decía como había hecho horas antes para dar la réplica a Irene Montero. Rajoy se lo ha llevado todo escrito, y eso que hasta el último momento ha conseguido mantener la incógnita sobre si iba a intervenir o no en el debate y cuándo iba a hacerlo.

“¿Ustedes piensan antes de hablar o hablan después de pensar?", ha preguntado el jefe del Ejecutivo enredándose con las palabras, lo que ha provocado gestos bastante cómicos de Iglesias. "Usted ha visto en la crisis económica y en los casos de corrupción una oportunidad”, ha continuado el líder del PP para insistir en que la moción carece de sentido. "Señor Iglesias, cuando hablamos de democracia hablamos de cosas distintas", le ha dicho Rajoy al líder de Podemos y ha añadido: "Para usted, el Parlamento es un lugar para montar el pollo, donde hay delincuentes".... El presidente ha citado así pero de forma inexacta esta otra afirmación de Iglesias: "Lamento que haya más potenciales delincuentes aquí dentro que ahí fuera. Me faltan hojas para poner los nombres de las personas condenadas de su partido".

Iglesias ve a Rajoy peor que otras veces pero no logra ponerle nervioso

En síntesis, Rajoy ha utilizado contra Iglesias la falta de fiabilidad que le achaca con la misa insistencia con la que el líder de Podemos le ha restregado la corrupción de su partido. A propósito de mensajes repetidos con machaconería, el candidato a la presidencia ha repetido en todas sus intervenciones que este martes ha visto al presidente “peor que otras veces”, como si le hubieran escrito lo que tenía que decir y como si lo hubiera hecho Rafael Hernando, el portavoz en el Congreso del PP, cuya capacidad para molestar a los adversarios políticos con descalificaciones políticamente incorrectas es de sobra conocida. Y, por cierto, Iglesias se ha empeñado en cambiarle el apellido al ministro de Asuntos Exteriores, a quien ha llamado Dustis en varias ocasiones en lugar de Dastis.

Al presidente, no parece que la insistencia de Iglesias le haya molestado en exceso: "Que no le haya gustado mi intervención es bueno para nosotros. Repite, repite, repite, lo que confirma lo que le vengo diciendo: necesita que las cosas vayan mal. Sigue siendo incapaz de contestar si los españoles tienen derecho a resolver lo que quieren que sea su país". Esta última frase de Rajoy se refería a esta afirmación previa de Iglesias, en el tramo del debate en el que se han producido hasta ocho réplicas y contrarréplicas antes de que la presidenta del Congreso suspendiera la sesión durante poco más de una hora: "El problema del independentismo tiene que ver con ustedes, la gente se quiere ir porque ustedes no entienden España. Este país lo han entendido ustedes como su cortijo. Pero España está cambiando. El nuevo país no acepta que pueda haber unos ciudadanos que vivan de ellos".

Rajoy, por su parte, ha exigido claridad a Iglesias sobre su posición ante Cataluña en vez de esconderse, como cree que está haciendo, en "ambigüedades" y "eufemismos". Por lo que se refiere a las declaraciones del líder de Podemos relativas a la plurinacionalidad y el derecho a decidir, el presidente ha considerado que pueden ser consecuencia de la "amalgama de mareas, corrientes y contracorrientes" que conforman Podemos. Ha sido una referencia directa a lo que hizo el lunes Anticapitalistas, cuando se descolgó de la postura del resto de su partido para avalar en su comunicado el anuncio de una convocatoria unilateral del referéndum hecho la semana pasada por Carles Puigdemont.

"Pero España no funciona como su partido", ha advertido Rajoy antes de recalcar que los españoles decidieron lo que querían ser respaldando la Constitución y defendiendo la unidad nacional, la soberanía nacional y la igualdad de todos los españoles. Una vez más, el líder del PP ha instado a seguir los pasos para llevar a cabo una reforma de la Constitución y ha reiterado que él nunca autorizará nada que suponga vulnerar las leyes y el texto constitucional.

El Grupo Mixto y la acritud de los diputados canarios

Cuando le ha llegado el turno al Grupo Mixto, la representante de Coalición Canaria ha estado especialmente dura -se podría decir que agria- con Podemos, al acusar a este partido de promover una iniciativa "inútil, improductiva y sin sentido". Ana Oramas ha asegurado que le indigna estar en el Congreso participando de un acto electoral de Pablo Iglesias y ha añadido que le parece un "escándalo" que quienes hablan con desprecio de la vieja política "no tengan el menor problema de usar las instituciones para sus intereses.

En su réplica, Pablo Iglesias ha respondido con la misma dureza preguntándole a la diputada canaria si no le había dado vergüenza el entusiasmo con el que la habían aplaudido los diputados del PP y proponiéndole que en las próximas elecciones se presente en coalición con ese partido. Oramas ha vuelto a tomar la palabra para reprocharle al candidato su machismo por la forma en que se ha dirigido a ella. "Yo sé que a usted no le gustan las mujeres no sumisas", ha dicho la diputada provocando los abucheos de Podemos. Pero ha continuado y le ha dicho a Iglesias que ese "tonito machista" que usa "con periodistas y políticas" es "problema suyo".

También se ha mostrado muy crítico el líder del partido morado con el representante de Nueva Canarias, a quien ha reprochado que votara a favor de los Presupuestos de Rajoy para 2017. Pedro Quevedo había señalado previamente que, atendiendo a la aritmética parlamentaria, el candidato que debería haber optado a presidente del Gobierno, en una moción de censura, debería haber sido una persona "que hoy no está en la Cámara", en alusión a Pedro Sánchez.

Quevedo ha insistido en que no olvida cómo se perdió la "tremenda oportunidad" de un cambio político y ha lamentado que las segundas elecciones supusieran un retroceso en las fuerzas del cambio y una mejora de posiciones del PP. Iglesias ha rebatido el argumento asegurando que fueron las presiones sobre Pedro Sánchez para que no pactara con Podemos, reconocidas por el propio líder socialista según ha destacado, las que impidieron el acuerdo para que prosperara la investidura del secretario general del PSOE.

El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, ha confirmado lo que se esperaba: la abstención de sus diputados porque, a su juicio, la moción de censura no va a servir ni para echar al PP del Gobierno ni para "dar respuesta" a la cuestión catalana.

Quien también ha arremetido contra el líder de Podemos ha sido el diputado del PNV, Aitor Esteban, quien le ha dicho que su candidatura "no es alternativa ni lo será algún día si sigue manteniendo esos comportamientos".Tras acusar Iglesias de buscar únicamente protagonismo con esta moción de censura, el diputado vasco le ha recordado que esta legislatura se pueden producir cambios en muchas políticas, pero para ello no es condición "sine qua non" que cambie el Gobierno.

El último en subir a la tribuna ha sido el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, quien tras expresar a Iglesias que su grupo apoyará "orgulloso" su moción de censura, ha dedicado buena parte de su intervención a la cuestión soberanista negando que sea un desafío, sino "un mandato democrático".

El debate continúa el miércoles con los principales grupos

Con la intervención deTardà y la réplica de glesias, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha decretado un receso hasta este miércoles a las nueve horas, cuando será el turno del resto de portavoces que aún no han tomado la palabra este martes, comenzando por el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Después subirán a la tribuna tres representantes del grupo de Unidos Podemos y sus confluencias: Alberto Garzón, de IU; Xavier Domènech, de En Podem Comú; y Antón Gómez-Reino, de En Marea. El PSOE, con su portavoz José Luis Ábalos, y el PP, con Rafael Hernando, cerrarán el turno de portavoces.

Como ha ocurrido este martes, tanto el candidato, Iglesias, como cualquier miembro del Gobierno tendrán la oportunidad de tomar la palabra cuando lo deseen.

Concluido el debate, que todo indica que se prolongará hasta el mediodía de este miércoles, se procederá a la votación, pública y por llamamiento, como ocurre con las sesiones de investidura.

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