El intenso final de año que le espera al Gobierno

Los cinco desafíos de Sánchez tras saltar por los aires la negociación para desbloquear el CGPJ

Los Presupuestos, la reforma del delito de sedición y la renovación del TC son ahora la prioridad del Gobierno, a lo que se suman dos leyes, la de vivienda y la 'ley trans', que amenazan con elevar la tensión entre PSOE y UP

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

MONCLOAEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

Una vez rotas las negociaciones para desbloquear el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por la oposición a la reforma del delito de sedición por parte del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le esperan cinco grandes desafíos de aquí a final de año. Además de la mencionada reforma del delito de sedición, los retos que afronta son los Presupuestos para 2023, la renovación del Tribunal Constitucional (TC), la 'ley trans' y la ley de vivienda.

La estrategia de Moncloa pasa por erosionar la imagen de moderado del presidente del PP, una 'especie de títere' que no controla su propio partido y donde otras figuras como Isabel Diaz Ayuso son quienes mandan realmente. "Con Feijoo no se puede ni jugar al parchís porque no respeta las reglas", señaló este lunes la portavoz, Isabel Rodríguez, para quien el líder del PP  ha quedado "inhabilitado" además de "no liderar" su partido, sino de "obedecer a los más ultras".  En la misma línea, el pasado viernes, el ministro de la Presidencia,  Félix Bolaños, señaló que "Feijóo ha perdido su crédito como líder de una derecha democrática". "No tiene autonomía, los que tienen el poder de decisión son otros", aseguró.

El PP, por su parte, ha caído en la 'trampa' del relato de Moncloa, esforzándose en aclarar estos días que es Feijóo el que tomó al “cien por cien” la decisión unilateral de romper sin necesidad de que le empuje la lideresa madrileña. “El acuerdo no lo rompe ningún tuit ni ninguna llamada. El acuerdo lo rompe el PSOE incorporando a su agenda la reforma del delito de sedición. Él habla, consulta y recibe mensajes de todo el mundo y luego toma sus propias decisiones”, aseguraba este lunes el número tres del PP, Elías Bendodo.

Tras este cruce de declaraciones entre ambas partes desacreditándose como interlocutores válidos, la renovación del CGPJ está en punto muerto y la expectativa de acuerdo es nula. Ante esta situación es posible que esta renovación se produzca después de las próximas generales, cuando los vocales del CGPJ hayan acumulado ya cinco años con su mandato caducado.

Ante las dificultades de que ambos partidos retomen esta negociación, el Gobierno de Sánchez se centrará en los cinco grandes desafíos que afronta de aquí a final de año.

La renovación del TC

El bloqueo de la renovación del CGPJ facilitará que el Gobierno puede elegir a los dos magistrados del TC que le corresponden sin esperar a que el órgano de gobierno de los jueces nombre a los otros dos. De esta forma, Moncloa activa su 'plan B', que para Génova siempre fue el 'plan A', con el objetivo de fracturar el bloque conservador en el CGPJ.

"Este Gobierno va a trabajar para cumplir la Constitución y garantizar que los órganos funcionen a pesar del PP", reiteró en rueda de prensa este lunes Isabel Rodríguez tras el Consejo de Ministros, dejando la puerta abierta a nombrar a los dos magistrados que le corresponden para el TC para contar con una mayoría progresista.

La fórmula que le permitiría a Moncloa cerrar esta renovación sin contar con el PP sería devolver de forma parcial al CGPJ en funciones la posibilidad de realizar nombramientos, para permitir que los haga solo en lo que afecta al TC.

Presupuestos y delito de sedición

Sacar adelante las cuentas públicas para 2023 es uno de los grandes retos del Gobierno de Sánchez antes de que termine el año. Sin embargo en las negociaciones de los PGE se ha colado de lleno la reforma del delito de sedición, que es la que ha reventado el pacto para renovar el CGPJ, por exigencia de ERC y el apoyo de otros socios como Unidas Podemos, Bildu o Más País. 

Fue el propio Sánchez quien defendió una reforma que rebaje la pena del delito de sedición al considerar que España tiene un Código Penal que en algunos delitos "no es homologable" a otras democracias europeas, sin embargo señaló que, de momento, no tiene mayoría parlamentaria para sacarla adelante. Sin embargo, el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, replicó al presidente  que "hay números suficientes" en el Congreso para que salga adelante a la espera de que se sume el PSOE.

El principal escollo reside en el número de años que se fijen para las penas de este tipo de delito. Moncloa pretende rebajarlo a la mitad bajo la justificación de que la media europea sobre este tipo de penas está en torno a un máximo de seis años. Sin embargo, ERC apunta a unas penas que oscilen entre los 3 y los 5 años.

Los republicanos pretenden que el Gobierno aborde esta reforma del delito penal antes de que se aprueben los PGE como condición para apoyarlos. Sánchez, en cambio, pretendería que ERC respaldase las cuentas públicas a cambio de un compromiso de acometer esta reforma del Código Penal más adelante.

En este pulso, el Gobierno es consciente de la debilidad parlamentaria del Govern de Pere Aragonès tras la salida de Junts que le aboca prácticamente a depender del PSC para sacar las cuentas regionales adelante.

Ley trans y ley de vivienda

Dos son las leyes que enfrentan al PSOE con su socio Unidas Podemos: la 'ley trans' y ley de vivienda. La primera de ellas incluso ha desatado un cisma interno en las filas socialistas por la oposición de miembros del sector del feminismo clásico a esta norma. 

El mensaje de Unidas Podemos es claro: ambas leyes deben aprobarse antes de final de año en los términos en que se acordaron. Sin embargo, el PSOE ha retrasado la tramitación de la 'ley trans' al solicitar varias prórrogas para presentar enmiendas parciales a la norma. Finalmente fueron finalmente registradas este lunes y en ellas, contrariamente a lo que había señalado previamente Sánchez, el PSOE se ha decidido a cambiar la autodeterminación de género pero sólo en su aplicación a los menores de edad.

Enmiendas que Unidas Podemos ve "inaceptables", ya que como la propia ministra de Igualdad, Irene Montero, viene recalcando que la autodeterminación de género es una cuestión "innegociable"  y que no iba a aceptar ningún "retroceso". 

La limitación a la autodeterminación de género en menores amenaza con desatar una nueva confrontación entre los socios de Gobierno, además de que ni detractores ni partidarios de la ley se muestran satisfechos. Los colectivos LGBTI+ ya han anunciado movilizaciones y las feministas socialistas contrarias a la ley tildan estas enmiendas de "insuficientes". 

La ley de vivienda es la otra norma que centra la batalla dentro del Gobierno de coalición. Esta norma ha seguido un camino muy similar a la 'ley trans'. Y es que, pese a ser un compromiso del acuerdo del Gobierno de coalición, desencadenó un duro enfrentamiento entre los socios y tardó casi un año en cerrarse. La regulación de los alquileres fue el principal escollo de las negociaciones, aunque finalmente se incluyó parte de lo que ambas formaciones pedían como la posibilidad de poner topes a los precios en las zonas de mercado tensionado para grandes tenedores de vivienda e incentivos fiscales para que los pequeños propietarios bajaran la renta a sus inquilinos.

Aunque la norma fue aprobada hace ocho meses por el Consejo de Ministros, apenas ha avanzado en el plano legislativo. A pesar de superar el plazo de presentación de enmiendas, la Comisión de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, donde el PSOE decanta las mayorías, no ha convocado aún la ponencia donde se tiene que desarrollar el texto.

Con este panorama  se aleja la posibilidad de que estas dos leyes, las dos grandes banderas de la formación morada, sean aprobadas antes de que acabe el año.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva más de una década, casi desde su fundación, trabajando en este diario. Su paso por diferentes puestos hasta el actual le confieren una amplia visión del funcionamiento de la redacción. Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.