Cataluña

Las polémicas de Laura Borràs suscitan malestar en sectores de JxCat

Su apoyo a los manifestantes que boicotearon el quinto aniversario de los atentados del 17-A, llegando a romper el minuto de silencio, es la gota que colma un vaso ya lleno

Laura Borràs participando en la ofrenda florar por los atentados de Las Ramblas de Barcelona

EFELaura Borràs participando en la ofrenda florar por los atentados de Las Ramblas de Barcelona

Las recientes polémicas en las que se ha visto envuelta la presidenta de Junts per Catalunya, Laura Borràs, han suscitado malestar en ciertos sectores del partido independentista, que cuestionan su actitud y, a la postre, constatan la división interna en la formación.

Según diversas fuentes del partido consultadas por Efe, la "brecha" entre los partidarios de la presidenta y el sector afín al secretario general, Jordi Turull, con pasado en la antigua Convergència, es cada vez más "evidente".

Borràs se convirtió en la protagonista del acto homenaje a las víctimas del 17-A del pasado miércoles en Barcelona, en el que un grupo de independentistas reventó el minuto de silencio con proclamas a favor de la "verdad" y tachando de "asesino" al Estado.

Al término del homenaje, Borràs se acercó a saludar al grupo de manifestantes, que la aclamó al grito de "presidenta" y con cánticos a favor de romper el Govern con ERC, un gesto que levantó polémica entre los principales partidos catalanes y también en el seno de Junts.

La formación independentista emitió un comunicado a los pocos minutos en el que condenaba enérgicamente la ruptura del minuto de silencio, un mensaje que fue difundido a través de Twitter por destacados dirigentes de Junts, entre ellos el secretario general, el portavoz, Josep Rius, y el presidente del grupo parlamentario, Albert Batet, así como el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

El más explícito de todos ellos fue el exsecretario general del partido Jordi Sànchez, que afirmó que un acto como el del miércoles no era el lugar indicado "para buscar protagonismos políticos".

Aunque en el seno del partido coinciden en la importancia de evitar exhibir discrepancias internas, lo cierto es que la actitud de Borràs ha levantado contestación interna y que sus apoyos dentro de Junts están menguando.

En el partido hay mar de fondo desde el congreso de julio. El sector afín a Borràs salió claramente derrotado en las votaciones de las ponencias, que desposeyeron de competencias en materia de política municipal al secretario de organización, David Torrents, próximo a la presidencia.

Tanto su suspensión como diputada y presidenta del Parlament como el gesto del miércoles no han hecho más que ensanchar la brecha existente entre los dos sectores, si bien ambos coinciden en que la proyección de la división interna sólo beneficia a sus rivales políticos. Una reunión de dirección de finales de agosto podría analizar la situación de Borràs, según las fuentes consultadas.

Junts per Catalunya abordará en los próximos meses el debate interno sobre su continuidad en el Govern de coalición con ERC, espoleado por el sector afín a Borràs, que considera su suspensión como presidenta un punto de no retorno en las relaciones con el socio republicano.

En esta línea, las mencionadas fuentes señalan que las posturas en relación a la continuidad en el Govern también están alejadas y la distancia entre sectores, ampliándose.