Las imputaciones de Oltra y Colau hieren de muerte al 'frente amplio' de Yolanda Díaz antes siquiera de nacer

El cerco de la Justicia a dos de las aliadas clave de la vicepresidenta, a lo que se suma la investigación del Tribunal de Cuentas a Más Madrid por presunta financiación irregular, deja muy tocada a una plataforma de izquierdas que aún no ha arrancado

Las imputaciones de Oltra y Colau hieren de muerte al 'frente amplio' de Yolanda Díaz antes siquiera de arrancar

Oltra, colau, Yolanda, Díaz

Las imputaciones de Oltra y Colau hieren de muerte al 'frente amplio' de Yolanda Díaz antes siquiera de arrancar"Tenemos un proyecto de país para cambiar la vida de las personas, es el comienzo de algo maravilloso". Con estas palabras la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, el pasado 13 de noviembre en Valencia, anticipaba lo que estaba por venir: el esperado proyecto para construir un 'frente amplio' de izquierdas para concurrir a las elecciones generales de 2023. Un acto en el que la ministra de Trabajo estuvo arropada por cuatro políticas y amigas, ninguna de Podemos: Mónica Oltra (vicepresidenta de la Generalitat valenciana y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas), Ada Colau (alcaldesa de Barcelona), Mónica García (portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional) y Fátima Hosain (portavoz del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía de Ceuta). Siete meses después, el proyecto de Díaz sigue sin arrancar, el 'proceso de escucha' lo hará el próximo 8 de julio, y algunas de sus aliadas clave se encuentran acorraladas por la Justicia.

La alcaldesa de Barcelona se encuentra imputada, y ya ha declarado ante el juez, por supuestas irregularidades en la concesión de subvenciones a raíz de una querella por la presunta comisión de prevaricación, fraude en la contratación, malversación y tráfico de influencias. Más recientemente, la Audiencia de Barcelona ha imputado a Colau por los delitos de coacciones y prevaricación al presionar supuestamente a un fondo de inversión para que destinara inmuebles de su propiedad a alquiler social, bajo la "amenaza" de no concederle licencias de obras.

A Colau se ha unido este jueves la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y también consellera de Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, por el presunto encubrimiento de abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada. Unos hechos por los que tendrá que declarar el próximo 6 de julio, solo dos días antes de que Díaz presente su 'proceso de escucha' a la sociedad civil con el que recorrerá España para "levantar un proyecto de país para la próxima década".

Las meras imputaciones de Colau y Oltra, por sí mismas, ya serían motivo suficiente para que, según los estatutos de sus formaciones -Barcelona en Comú e Iniciativa (que forma parte de Compromís)- no tuvieran otro camino más que dimitir. Ambas, especialmente la política valenciana, se alzaron como grandes referentes de la izquierda en las elecciones de 2015 al mostrarse muy contundentes sobre esta cuestión: una persona imputada no puede estar en un cargo público.

Una proclama que no solo ella sino otros cargos de Unidas Podemos como Pablo Echenique, Juanma del Olmo o Isa Serra han ido variando a que ningún imputado por corrupción debe estar en el cargo, es decir mientras no haya una acusación de “ánimo de lucro personal”.

Por si fuera poco, la formación de otra de las aliadas de Yolanda Díaz, Mónica García, también se ha visto salpicada por el escándalo en los últimos días. La Fiscalía del Tribunal de Cuentas ha abierto esta semana diligencias y procedía a investigar la supuesta financiación ilegal de Más Madrid a raíz de la denuncia presentada por tres de sus excompañeros, ahora en Recupera Madrid.

Oltra, tocada y hundida

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha señalado este jueves en un auto que aprecia "una serie de indicios plurales" que "hacen sospechar la posible existencia de un concierto" entre Oltra y diversos funcionarios para "proteger a su entonces pareja o bien proteger la carrera política de la aforada". En total hay 13 investigados además de la propia consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas.

En este procedimiento se investiga el presunto encubrimiento de los abusos sexuales que sufrió en un centro una menor tutelada, de 14 años, a manos del exmarido de Oltra entre los años 2016 y 2017. El educador fue condenado a cinco años de prisión en una resolución ratificada por el TSJCV. El condenado masajeaba a la chica "en la zona del cuello y la espalda y, una vez creía que se hallaba dormida, cogía la mano de la niña y se masturbaba con ella, fingiendo la menor dormir ante la vergüenza que le producía dicha situación", describía la sentencia.

Pese a que la menor puso los hechos en conocimiento de los responsables del centro de menores en febrero de 2017, nadie hizo nada, todo se limitó a la elaboración de un informe interno. Por si fuera poco se elaboraron dos informes, uno del Instituto Espill, especializado en evaluaciones a menores en procesos judiciales, y otro de la Dirección Territorial de la Conselleria de Igualdad, en los que se restaba credibilidad a la declaración de la joven. Tras la condena al exmarido de Oltra, la menor inició entonces un procedimiento judicial contra la Conselleria de Igualdad por la supuesta omisión del deber de custodia y protección, procedimiento que ha llevado a la imputación de trece imputados y, finalmente, de la propia Oltra.

La imputación de Mónica Oltra supone un verdadero mazazo a los planes de Yolanda Díaz. Y es que hace menos de tres semanas, cuando ya sobrevolaba su posible imputación, la titular de Trabajo tendió la mano a la vicepresidenta de la Generalitat en un acto en Valencia: "Estoy deseando venir a la Comunidad Valenciana y poder empezar a sumar también aquí". Un mensaje con el que no solo convertía Oltra en uno de los ejes de su proyecto sino que además provocaba un terremoto en Compromís, una coalición dividida en torno a la integración a ese 'frente amplio'.

Oltra y Yolanda Díaz

Lo cierto es que la citación de Oltra como investigada en un asunto tan turbio como el encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su exmarido contra una menor tutelada, además de una supuesta campaña de desacreditación de la víctima desde la consejería que ella dirige, deja la figura de la política valenciana tocada y hundida. Si finalmente se demostrara que tuvo algún tipo de actuación, Oltra, que siempre se ha alzado como todo un referente del feminismo, estaría muerta políticamente.

Los frentes judiciales de Colau

Otra de las aliadas clave de Yolanda Díaz, Ada Colau, tiene varios frentes judiciales abiertos. El más reciente se conoció el pasado 25 de abril cuando la Audiencia de Barcelona imputó a la alcaldesa y los concejales Marc Serra y Lucía Martín por los presuntos delitos de coacciones y prevaricación. En concretó admitió una querella presentada por el fondo de inversión Vauras Investments en la que acusa al Ayuntamiento de connivencia con los 'okupas' en un conflicto en un bloque de pisos de familias vulnerables.

Colau tiene abierta además otra causa por presuntas irregularidades en la concesión de subvenciones directas a entidades de la ciudad, muchas de ellas cercanas a personalidades del partido de la alcaldesa, Barcelona en Comú. La edil -acusada de prevaricación, fraude en la contratación, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y negociaciones prohibidas a funcionarios-, tuvo que declarar en calidad de investigada ante el juez en marzo.

Colau y Yolanda

Pese a estas imputaciones, Colau no solo no se ha planteado dimitir sino que además el pasado 19 de mayo anunció su intención de aspirar a un tercer mandato en las elecciones municipales de 2023. Un paso aplaudido por la propia Yolanda Díaz, quien además se ofreció directamente a participar en su campaña: "Va a contar conmigo si ella quiere para acompañarla en su campaña".

Más Madrid, acusada de financiación ilegal

Además de las imputaciones de Oltra y Colau a la vicepresidenta segunda se le abre otra grieta en su futuro 'frente amplio', tras verse salpicado otro de sus socios, Más Madrid, por una acusación de presunta financiación irregular. Si bien es cierto que este escándalo no afecta a una de las lideresas presentes en el mencionado acto de noviembre en Valencia de Otras políticas, Mónica García, sí lo hace a su formación y a su marca nacional, Más País. Precisamente, estos días, en la campaña de las elecciones andaluzas se ha escenificado un acercamiento entre Yolanda Díaz e Íñigo Errejón para arropar a la candidata de la coalición Por Andalucía, un esbozo del 'frente amplio' que aspira a levantar integrado por Podemos, IU y otras cuatro formaciones.

La Fiscalía del Tribunal de Cuentas ha abierto esta semana diligencias y ha procedido a investigar la supuesta financiación ilegal de Más Madrid a raíz de la denuncia presentada por tres de sus excompañeros, ahora en Recupera Madrid.  "En la denuncia se afirma que Más Madrid obliga a los trabajadores contratados por el partido a donarle una parte de sus retribuciones mediante una cuota mensual, obligación que se extiende al personal eventual contratado y a los vocales vecinos, todo lo cual supone, según la denuncia, una infracción de la normativa de financiación de los partidos políticos", recoge el escrito que el fiscal jefe ha trasladado al Departamento de Partidos Políticos del Tribunal de Cuentas, el competente para valorar si los hechos pudieran ser constitutivos o no de infracción de la ley de financiación de formaciones políticas.

Los denunciantes aseguran además que los dirigentes de Más Madrid realizaron una "asamblea ficticia" y elevaron ante notario las actas para la creación de la marca Más País de cara a las elecciones de 2019. Además, sostienen que forzaron a los simpatizantes de la plataforma de Manuela Carmena a pagar a través de donaciones los gastos del partido recién fundado del que los denunciantes no quisieron formar parte.

El pistoletazo de salida de 'Sumar'

Mientras las investigaciones judiciales acorralan a sus principales apoyos, la ministra de Trabajo guarda silencio sobre estos hechos y se limita a mostrar su apoyo a sus aliadas a través de actos conjuntos en los que exhiben su sintonía.

La vicepresidenta lleva meses anunciando su intención de iniciar un proceso de escucha ciudadana con el fin de articular un "frente amplio" que ensanche las bases progresistas sin haber aclarado aún si se postularía como candidata a las próximas generales. Pero la guerra en Ucrania y sus labores en el Gobierno le llevaron a posponer este proceso hasta después de las elecciones andaluzas de este domingo.

Yolanda Díaz y Errejón

Así, Yolanda Díaz dará el pistoletazo de salida a 'Sumar', su "proceso de escucha" con la ciudadanía, el próximo 8 de julio en un acto en Madrid, en plena semana del Orgullo. En esta etapa, el protagonismo radicará en la sociedad civil y se desplegará de forma independiente a los partidos políticos, con los que quiere contar para su plataforma aunque su rol debe ser secundario. Su posible candidatura se decidirá "colectivamente" cuando concluya en diciembre sus contactos con distintos colectivos en un gira de seis meses por toda España.

"A partir de ya mismo lo mejor está por llegar", proclamaba Yolanda Díaz en un acto de la campaña del 19-J el pasado domingo de la coalición Por Andalucía en Málaga. Un mensaje de esperanza de lo que aspira a construir siempre y cuando los problemas judiciales de sus principales aliadas y referentes no entierren su proyecto político antes de ver la luz siquiera.

Sobre el autor de esta publicación