Las elecciones de Andalucía serán el 19 de junio

Moreno defiende el adelanto electoral para permitir conformar un nuevo gobierno en verano que pudiera aprobar un nuevo presupuesto autonómico este mismo año

Juanma Moreno

Europa PressJuanma Moreno

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno ha anunciado este lunes que ha decidido adelantar las elecciones al 19 de junio para que la comunidad cuente a tiempo con unos presupuestos en 2023 y pueda combatir así con todas las herramientas la "pandemia económica" de la que advierten los expertos.

Ha asegurado que se trata de una decisión "muy meditada, muy reflexionada y muy complicada de tomar" pero que lo hace pensando únicamente en el interés de Andalucía ante la difícil situación económica, ya que los presupuestos actuales están prorrogados.

En una declaración institucional tras el Consejo de Gobierno extraordinario convocado este lunes, Moreno ha detallado que la fecha del 19 de junio también está justificada en la búsqueda de la mayor participación posible.

Moreno ha firmado el decreto de disolución del Parlamento y de convocatoria de elecciones, que se publicará este martes en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), y ha informado a los líderes del resto de partidos de la Cámara.

Ha resaltado la unidad del Gobierno bipartito de PP y Cs "hasta el final", con la "lealtad y trabajo" del vicepresidente y líder de la formación naranja, Juan Marín, y de todos los consejeros, algo que no es habitual en los ejecutivos de coalición.

"Andalucía necesita seguir avanzando, no se puede permitir el lujo de volver hacia atrás" después del gran "esfuerzo colectivo" hecho durante la pandemia de coronavirus, por lo que hay que "ajustar los pasos a la realidad de un camino cada vez más complicado", ha dicho.

Ha añadido que es "vital" empezar el 1 de enero de 2023 con nuevos presupuestos "para afrontar con garantías y esperanza" y aprovechar los fondos europeos. Ha aludido a la incertidumbre económica creada por los precios "disparatados", la guerra de Ucrania, el precio "desorbitado" de los carburantes o la subida en los materiales de obra, lo que puede generar "un grave problema que hay que afrontar".

Los presupuestos actuales, que son los de 2021 prorrogados, se hicieron con la información de octubre de 2020, cuando ni se había puesto la primera vacuna de la covid y no había empezado la escalada de precios, ha recordado.

Como la ley electoral impide que las elecciones sean en julio o agosto, las posibilidades eran junio u otoño. El presidente ha dicho que la segunda opción le ofrecía "indudables ventajas" por poder inaugurar algunos proyectos clave, pero se ha decantado por la primera para que en enero pueda haber nuevos presupuestos.

Moreno ha explicado que celebrar las elecciones en junio permite "aprovechar" julio y agosto para constituir el nuevo Parlamento y formar gobierno, ya que "no hay tiempo que perder" y el Ejecutivo que salga de las urnas tendrá tiempo para hacer el presupuesto.

El jefe del Gobierno andaluz espera que los comicios andaluces cuenten con la mayor participación posible y entiende que el 19 de junio "es la fecha más adecuada para ello". Además, se ha comprometido a volver a llevar al Parlamento las iniciativas que decaen.

Ha repasado la gestión del Gobierno durante la pandemia y ha considerado que han cumplido "con gran parte de los objetivos" que se marcaron en 2018 tras las elecciones, dando "ejemplo de estabilidad política".

Un gobierno "unido hasta el final"

Durante toda la legislatura el Gobierno de PP de Andalucía y Cs ha presumido de haber conseguido "encapsular" las diferencias que han ido surgiendo entre ambos partidos a nivel nacional y evitar que pudieran contaminar la labor del Ejecutivo de coalición.

De hecho, Moreno ha mostrado a lo largo de todo el mandato gran sintonía política y personal con el vicepresidente de la Junta y líder de Cs en Andalucía, Juan Marín, quien llegó a participar como ponente en el Congreso Regional del PP-A que reeligió a Moreno y a su vez ha invitado al presidente de la Junta a participar en el pistoletazo de salida de la precampaña electoral de Cs el 14 de mayo en Córdoba.

Los mayores distanciamientos públicos entre Moreno y Marín se han producido precisamente durante las últimas semanas al hilo del adelanto electoral, que el presidente del PP ha defendido para permitir conformar un nuevo gobierno en verano que pudiera aprobar un nuevo presupuesto autonómico este mismo año, mientras que el líder de Cs lo ha rechazado por injustificado más allá del interés partidista.

Este mismo lunes, tras la reunión del Consejo de Gobierno en que ha sustanciado la exigencia legal de deliberar sobre el adelanto electoral, Moreno ha expresado en Twitter su "orgullo de poder decir que el 'Gobierno del cambio' llega unido hasta el final".

El propio Moreno reconoció el pasado día 19 tras el Consejo de Gobierno celebrado en Málaga que le "encantaría reeditar un gobierno con Cs y con los actuales consejeros porque ha sido una fórmula de éxito" y puso en valor que su Ejecutivo "es el único de toda España que va a llegar al final de la legislatura sin haberse roto y sin divisiones más allá de opiniones diversas".

Moreno se declaró entonces "orgulloso de todos" los consejeros del Gobierno andaluz y subrayó que "hace tiempo que borré de mi cabeza el color político y la procedencia del partido del que venían porque son parte de mi familia política".

Antecedentes diferentes en Madrid y CyL

Frente al buen clima entre los socios de gobierno en Andalucía, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, convocó el 10 de marzo de 2021 elecciones anticipadas en la región para el 4 de mayo rompiendo el Gobierno de PP y Cs, tras año y medio de rifirrafes con su vicepresidente y portavoz del Ejecutivo, Ignacio Aguado, y una dura gestión de la pandemia.

En Madrid la relación entre socios no fue fácil prácticamente desde el primer minuto ya que las negociaciones para formar gobierno se extendieron de mayo a agosto. La espita que terminó por provocar el adelanto electoral fue la frustrada moción de censura presentada por Cs y PSOE en Murcia contra el 'popular' Fernando López Miras y el temor de Ayuso a que la formación naranja repitiera la operación en Madrid, algo que siempre han negado desde Cs.

Tras el adelanto electoral, Díaz Ayuso logró repetir mandato para dos años como presidenta autonómica con el apoyo de Vox y Cs quedó sin representación en la Asamblea de Madrid después de haber logrado 26 diputados en 2019.

En el caso de Castilla y León, el popular Alfonso Fernández Mañueco hizo coincidir el 20 de diciembre el anuncio de la convocatoria de elecciones anticipadas para el 13 de febrero con el cese de los cuatro consejeros de Cs en su gobierno, incluido el vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, que conoció la noticia durante una entrevista radiofónica.

Los comicios anticipados permitieron al PP convertirse en la fuerza más votada -en mayo de 2019 fue el PSOE- y dejaron a Cs con un único diputado, precisamente el exvicepresidente Francisco Igea. Fernández Mañueco, con 31 diputados, fue investido con el apoyo de los 13 diputados de Vox, que contará con tres consejeros en el primer gobierno autonómico de coalición de ambas formaciones en toda España.

Primer test para Feijóo

Serán unas elecciones andaluzas con marcado perfil nacional, ya que permitirán calibrar, en una comunidad con 8,5 millones de habitantes, si hay erosión en el PSOE de Pedro Sánchez, cómo ha quedado el PP de Feijóo tras la renovación de hace unas semanas, o hasta dónde está subiendo Vox, aunque con los matices autonómicos.

Hasta las últimas semanas en las filas de los populares había cierta división sobre cuándo había que convocar. Por supuesto, también en el Gobierno, donde las consejerías naranjas del Ejecutivo querían agotar el mandato que iniciaron tras las elecciones de 2018.

Sin embargo, en los últimos días era ya un secreto a voces que la legislatura llegaba a su fin, como el propio Moreno dijo. Marín lo ha intentado evitar, pero la amistad que une a ambos dirigentes no ha sido suficiente para parar el adelanto.

El presidente pone fin a una legislatura con una pandemia mundial y una crisis económica en la que su figura ha salido reforzada, con el papel de favorito en todas las encuestas, en una comunidad que hasta diciembre de 2018 siempre había sido gobernada por el PSOE.

Además, la convocatoria llega en un momento en el que las encuestas están marcando que el PP recuperaría con Feijóo los puntos perdidos por la crisis vivida tras la guerra entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso.

En Andalucía, los sondeos prevén una victoria holgada de Moreno, que siempre necesitaría para gobernar a Vox, partido que está en ascenso en la comunidad, mientras que el actual socio de gobierno, Ciudadanos, pasaría casi a la irrelevancia.

La puerta de la coalición electoral entre PP y Cs está abierta. Los populares estudiarán si le es rentable, en número de escaños, ir con un Ciudadanos en decadencia, mientras que desde la formación naranja aseguran que irán solos, aunque ellos fueron los primeros en poner encima de la mesa esa posibilidad hace unos meses.

Según el último barómetro del Centra, similar al del CIS pero a nivel autonómico, toda la izquierda junta sumaría menos que el PP, ya que el PSOE de Juan Espadas parece que no levanta el vuelo y los partidos a su izquierda tardan en cerrar sus fracturas internas y sus debates sobre quién debe ser el candidato, si de Podemos o de IU.

El escenario más previsible al que se enfrentará Moreno, quien desea gobernar en solitario, es el de la negociación de un gobierno o de legislatura con Vox, lo que situaría en una encrucijada a la marca moderada que transmite el presidente andaluz y en un dilema con visos nacionales a Alberto Núñez Feijóo.

Más allá de la extrapolación estatal que tendría cualquier pacto, Moreno defiende la autonomía de las organizaciones territoriales del PP para cerrar los pactos de gobierno y parece que tendrá manos libres para ello.

Andalucía entra desde este momento oficialmente en la carrera electoral, aunque en la práctica ya lo estaba desde la ruptura de Vox con el Gobierno de PP y Cs, que provocó la caída del presupuesto de 2022 con sus votos en contra y los del PSOE y Unidas Podemos.

Quedan por delante dos meses de precampaña y campaña en un periodo de festejos en Andalucía, con lo que ello conlleva. Las fiestas de primavera no han hecho más que empezar.

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