La reforma fiscal y el presupuesto de Defensa, dos muros casi infranqueables para los Presupuestos de 2023

Las diferencias entre los dos socios de Gobierno en ambos temas y con los partidos que apoyaron la investidura hacen muy difícil una nueva aprobación de las Cuentas del Estado. El Gobierno cree que aún queda mucho tiempo para negociar y no contempla que un rechazo conlleve un adelanto electoral

La reforma fiscal y el presupuesto de Defensa, dos muros casi infranqueables para los Presupuestos de 2023

EFESánchez y Calviño

 La reforma fiscal y el presupuesto de Defensa, dos muros casi infranqueables para los Presupuestos de 2023Queda todavía mucho tiempo para su presentación, pero se atisba más que difícil que salgan adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023. Y el motivo está en que hay sobre la mesa dos muros casi infranqueables que superar: la reforma fiscal y el aumento significativo de la partida de Defensa.

Ya se vislumbraba la dificultad de acuerdo en la reforma fiscal, donde las diferencias programáticas entre los socios de Gobierno son muy importantes. A falta de conocer qué parte del informe de los expertos quiere asumir el Ministerio de Hacienda en su propuesta fiscal, los planteamientos de Unidas Podemos son claros y pasan por una subida del impuesto de sociedades, gravar más a las compañías eléctricas, a las renta más altas y a las grandes corporaciones. Y desde la parte socialista, sin rechazar de plano estas propuestas, se quieren modular de otra manera.

Pero, además, los socios de investidura de Pedro Sánchez, fundamentalmente formaciones de izquierdas como ERC o EH-Bildu están más cercanas a los planteamientos del partido morado que a posturas más tibias que pueden defenderse desde la parte socialista del Gobierno.

Esto ya hacía vaticinar la dificultad de unos nuevos Presupuestos para 2023, después de que el Gobierno haya conseguido sacar adelante dos años consecutivos las Cuentas del Estado. Pero, ahora, todo se complica más.

El propio Pedro Sánchez y la ministra de Defensa, Margarita Robles, han anunciado el compromiso inequívoco de aumentar el gasto en la partida de Defensa. Sánchez ya dijo que pretende llegar al 1,22% en 2024 y cumplir el compromiso adquirido con la OTAN de alcanzar el 2%. Además, con la cumbre de la OTAN que se celebrará en España los días 29 y 30 de junio, la parte socialista del Gobierno quiere mostrar su compromiso inequívoco con la Alianza Atlántica.

Y por esto no pasan ni Unidas Podemos ni los socios de su investidura, que ya han manifestado su rechazo a aumentar esta partida presupuestaria. Los partidos nacionalistas de izquierdas catalanes y vascos, junto con Más País, han anunciado ya su rechazo a incrementar esta partida presupuestaria y, mucho menos, a los porcentajes que pretende el Gobierno.

Con estas mimbres, el cesto de los próximos Presupuestos Generales parece difícil de hacer. Lo que ya se empieza contemplar en el futuro escenario político por todas las fuerzas políticas.

No obstante, fuentes cercanas a Pedro Sánchez apuntaron que todavía queda mucho tiempo para afrontar esa negociación presupuestaria, y que se intentará en ambos temas acercar posiciones y llegar a un acuerdo aunque sea de mínimos.

El Ejecutivo defenderá que en el contexto de la guerra de Ucrania, la situación económica que se avecina o la gestión de los fondos europeos es más necesario que nunca que España tenga nuevos Presupuestos. Y tendrá margen de negociación en otras partidas. Sin embargo, todo apunta a que no será fácil.

Lo que se asegura desde La Moncloa es que en el peor de los escenarios, es decir, que se devuelvan las Cuentas del Estado al Gobierno, esto no conducirá necesariamente a un adelanto electoral. La prórroga presupuestaria de un año sería asumible por el Gobierno, entre otras cosas, porque ha sido lo más habitual en los últimos tiempos.

De momento, la determinación de Pedro Sánchez sigue siendo agotar las legislatura y convocar elecciones a finales de 2023, con Presupuestos o sin ellos.

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