Reforma fiscal

La reforma fiscal, o el enésimo espectáculo entre PSOE y Unidas Podemos en el acuerdo y en el relato

Echenique dice que su formación ha sido la que ha logrado convencer a los socialistas de dicha reforma. El PSOE hace una semana decía que su política era subir impuestos a los más ricos y bajarla a los trabajadores

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presenta el paquete de medidas fiscales del Gobierno de coalición de PSOE y UP

EFELa ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presenta el paquete de medidas fiscales del Gobierno

La forma de negociar y de acordar o la competición entre los dos socios de Gobierno para apuntarse el tanto de la reforma fiscal aprobada esta semana, volvió a alcanzar situaciones surrealistas, que detonan que tras casi dos años y medio de Gobierno de coalición las cosas siguen igual que al principio.

Algunos opinan que no hay que alarmarse, que lo importante son los acuerdos que se alcanzan y que falta cultura política para conocer el funcionamiento de un Gobierno con dos partidos. Otros, sin embargo, creen que los enfrentamientos previos y los mensajes de cada partido por “ponerse medallas” sólo hace debilitar al Ejecutivo de coalición y dar munición a la oposición.

Lo cierto es que los hechos de esta semana antes de la aprobación de la reforma fiscal hablan por sí mismos del desconcierto que se vive en el interior del Gobierno. Para empezar, desde el Ministerio de Hacienda se anunció a través de Twitter que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunciaría la reforma fiscal el jueves 29. Posteriormente, se borró el Twitter y la ministra tuvo que decir en el Congreso que “se presentaría pronto”.

Finalmente, fue el jueves.

A todo esto, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, minutos antes de la rueda de prensa de Montero, aseguraba que no existía dicho acuerdo, según varios medios de comunicación. Pero la ministra de Hacienda dio la rueda de prensa y dijo que era una reforma fiscal conjunta y sólo faltaban “detalles” por cerrar.

Y parece que fue la versión buena la de Montero, porque poco después de terminar el acto, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, se apresuraba por Twitter a apuntar el mérito a su formación: “Hoy hemos conseguido que el PSOE acepte subir los impuestos a las grandes corporaciones y a las grandes rentas. Todo ello parte del programa electoral de Podemos. Aquí te cuento los detalles y  te doy las gracias. Porque sin ti, habría sido imposible”. Y, a continuación, desarrollaba en un hilo su argumentación.

Pero ya una semana antes, en un artículo en El Socialista era el PSOE el que se atribuía las líneas generales de la reforma fiscal. Asegurando que “el Gobierno de Pedro Sánchez reduce los impuestos a los trabajadores y los incrementa en el caso de las multinacionales y grandes patrimonios con el fin de blindar el Estado del Bienestar”. El artículo, que aún no recogía la reforma fiscal, se titulaba: “Una política fiscal de izquierdas”.

Ahora queda terminar de cerrar los Presupuestos Generales del Estado, hay grandes diferencias en cómo acabar de desarrollar la “ley de vivienda”, han surgido discrepancias en la aprobación de la Ley de Bienestar Animal y no está cerrado que la “ley trans” contenga modificaciones en su tramitación parlamentaria.

Todo ello se produce a las puertas de un año electoral, lo que hace prever que lejos de buscar un acción consensuada se acentúen las diferencias internas en el Gobierno de coalición, donde tanto el PSOE como Unidas Podemos busquen marcar perfil propio aunque sea a costa de la imagen del propio Gobierno.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".