La 'pandillera' Ayuso 'asalta' Fuenlabrada en el aniversario del 4-M: "Del socialismo se sale"

Con todas las encuestas a favor y a punto de hacerse con el control del PP de la región, la líder madrileña se prepara ya para la segunda fase de su conquista del poder: la batalla de las elecciones autonómicas y municipales del año que viene, donde aspira a reconquistar el 'cinturón rojo'

Ayuso aniversario del 4-M

Ayuso aniversario del 4-MSi hace un año Isabel Díaz Ayuso cosechó el mejor resultado del PP en la Comunidad de Madrid de la última década, ahora, con su electorado blindado en las encuestas, tiene la vista puesta ya en su próxima batalla: las elecciones autonómicas y municipales de mayo del año que viene.

Unos comicios en los que aspira a reconquistar los pueblos del llamado 'cinturón rojo', los municipios del sur de la región en los que gobierna el PSOE como Alcorcón, Getafe, Móstoles, Leganés, Arganda del Rey, Pinto o Fuenlabrada. "Del socialismo se sale", ha asegurado este miércoles precisamente en una de estas localidades, Fuenlabrada, donde ha llevado la celebración de su arrollador triunfo en las elecciones del 4-M.

La líder madrileña ha puesto en práctica este miércoles su apuesta por "un PP callejero y pandillero". Arropada por todos sus consejeros y los diputados del PP en la Asamblea regional, la presidenta madrileña ha recordado el "día mágico" que fue el 4-M, el "de la libertad" ha apuntado, con unos comicios que, a su juicio, "transcendieron" a la autonomía y donde consiguió tanto "el apoyo de los ciudadanos de izquierda a derecha dando sentido" a su proyecto.

"Madrid está más de moda que nunca nos lo dicen los medios de comunicación, nos lo dicen ciudadanos por todos los rincones", ha subrayado, al tiempo que ha señalado que lo único que ha hecho es dejar a la comunidad "ser libre".

"Una izquierda que no conoce Madrid"

Con la cabeza en las elecciones del año que viene, Ayuso ha reivindicado que el PP cree "en el sur de Madrid" frente a una izquierda que "ha pretendido adueñarse de los sentimientos de los ciudadanos y colectivizar y subvencionar la pobreza". "La izquierda nos trató durante toda la campaña y nos sigue tratando como un lugar de personas homófobas, tabernarios... un poco sí pero desde luego no hacía falta decirlo de esa manera", ha censurado.

La presidenta madrileña ha dedicado buena parte del acto a censurar a los partidos de izquierda, a los que ha bautizado como "los creadores del serial de Navajita Platea y balas en sobres, acusándoles de estar detrás del "boicot" al Hospital Enfermera Isabel Zendal "con pacientes dentro sanando". "Así fue la campaña, todo el rato intentando desprestigiar el modo de vida que nos hemos dado los ciudadanos en Madrid, todo el rato intentando desprestigiar la imagen de la Comunidad y no les importo hacerlo en los peores momentos", ha lamentado.

Una izquierda que aunque "lo intentó todo" fracasó porque, según Ayuso, "no conoce Madrid".  Por ello, Ayuso ha reivindicado que "no es lo mismo ser popular que populista y no es lo mismo ser social que socialista". En este sentido, recordó que la libertad ha permitido ganar al socialismo y que hay comunidades que han salido de estos gobiernos ya no quieren volver: "Del socialismo se sale, hay grandes ejemplos, en Andalucía, salieron, y ya no quieren volver más".

Fiel a sí misma, Díaz Ayuso entró de lleno en la polémica del espionaje con el programa Pegasus. "Ahora a ver si con Pegasus ya podremos saber quién viaja en el Falcón, que estaba decretado como secreto de Estado. Amigos y familiares no se podían conocer. O ya podremos saber la contrapartida que tienen con los independentistas o podremos conocer la contrapartida con el entorno político de la ETA. Ahora con Pegasus podremos conocer la transparencia que el Gobiernos nos niega a todos los españoles", ha señalado.

Por último, la presidenta madrileña ha defendido que su partido da "todas las batallas" y no piensa callarse. "La firmeza no es extremismo. El silencio es el peor enemigo y ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia que cuando se han cometido abusos e injusticias han intentado que otros mirasen para otro lado. Contra esa forma totalitaria de entender la vida nos rebelamos y eso no extremismo, es decencia política", ha concluido.

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