La Iglesia abre una nueva investigación sobre pederastia con 250 nuevos casos

El diario El País entrega al Vaticano un informe con 250 casos de pederastia para sumar un total de, al menos, 1.237 víctimas

El cardenal Osoro pide "perdón públicamente" por los abusos cometidos por miembros de la Iglesia

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La Iglesia ha abierto una gran investigación, sin precedentes en España, de 251 miembros del clero y algunos seglares de instituciones religiosas acusados de abusos a menores y que El País ha recopilado e investigado en los últimos tres años para poder entregárselos al Vaticano.

El informe, de 385 páginas, se entregó al Papa Francisco el 2 de diciembre. En el informe entregado no aparecen los datos personales de las víctimas ni referencias que las puedan identificar, para garantizar su anonimato. También se entregó el estudio al presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona. Omella lo transmitió de inmediato al tribunal eclesiástico de Barcelona, donde fue registrado, para que iniciara una investigación que afecta a 31 órdenes religiosas y 31 diócesis.

El caso más antiguo del informe data de 1943, y el más reciente, de 2018. Todos son inéditos, salvo 13 ya publicados, que se han incluido porque han surgido nuevas denuncias. Si esos 251 se suman a los que ya se conocían, ascienden al menos a 602 casos —cada uno hace referencia a un acusado— y 1.237 víctimas desde los años treinta.

Hasta ahora la CEE ha reiterado que no sabe cuántos casos de abusos se han producido en España, aunque asegura que son “muy pocos”. No va a abrir una investigación general y se limita a pedir que las víctimas acudan a sus oficinas de atención, abiertas hace un año.

El Vaticano supervisará a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe todo el proceso que lleve a cabo la CEE. Roma esperará resultados, que según su propio código, deberían llegar en no más de tres meses.

Los maristas, una de las entidades que más casos acumula, reaccionaron así a través de un comunicado de su provincia Ibérica: “Condenamos estos terribles hechos y pedimos perdón a las víctimas por no haber sido capaces de protegerlas, de cuidarlas y por no haber gestionado de manera adecuada esas situaciones. Hemos abierto una investigación para esclarecer los hechos ocurridos. Las víctimas son nuestra prioridad, creemos en su palabra y nos ponemos a su disposición para todo lo que necesiten”.

La investigación sobre los casos presentados por El Pais se limita de momento a la vía judicial canónica, y obviamente, supone que las diócesis y las órdenes religiosas se investigan a sí mismas. La CEE se sigue negando a crear una comisión independiente de escucha a las víctimas y promover una revisión total del pasado. Otras conferencias episcopales ya las han puesto en marcha, en Estados Unidos, Francia o Alemania.

El dosier contiene los datos fundamentales de cada caso y también los nombres de responsables eclesiásticos que pudieron encubrir los abusos. Además, en un anexo, ha incluido una relación de altos cargos de la Iglesia española sospechosos de haber ocultado o silenciado casos que ya han sido publicados en los últimos años. Entre ellos se encuentran más de una veintena de cardenales y obispos. El posible encubrimiento también debe ser investigado, pues es un delito recogido por el derecho canónico penado con la expulsión del cargo si las causas son graves: “Se incluye [en estas causas graves] la negligencia de los obispos en el ejercicio de su cargo, en particular en relación con los casos de abusos sexuales cometidos contra menores y adultos vulnerables”, se lee en el motu proprio del papa Francisco.

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