Cumbre de la OTAN

La Cumbre de la OTAN se salva sin grandes enfrentamientos entre los socios de Gobierno

Unidas Podemos, sin renunciar a sus posicionamientos contra la Alianza Atlántica, mantiene un tono moderado en sus críticas y actuaciones. La parte socialista del Gobierno valora la actitud del partido morado. El gasto en Defensa, el próximo gran escollo

Los ministros de Unidas Podemos, Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón

EFELos ministros de Unidas Podemos, Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón

Unidas Podemos no ha cambiado sus posiciones ni sobre la celebración de la Cumbre de la OTAN en Madrid, ni sus planteamientos contrarios a la Alianza Atlántica, ni va a renunciar a pedir explicaciones al máximo nivel sobre la tragedia de Melilla ni a solicitar una investigación independiente. Sin embargo, la formación morada está demostrando estos días una inusual moderación en sus críticas, que reconoce la parte socialista del Gobierno.

Así, la celebración de la Cumbre de la OTAN está transcurriendo sin grandes enfrentamientos entre los dos socios del Gobierno de coalición, aunque PSOE y Unidas Podemos mantienen posiciones radicalmente opuestas, y esta era una preocupación que sí existía en la parte socialista del Gobierno.

Desde la formación morada lo más que se ha lanzado este miércoles es un tuit con una viñeta en la que se lee: “Es muy sencillo de entender. Lo que se gasta en esto (y aparece el dibujo de un tanque) no se gasta en esto (y aparece dibujado un hospital)”. De hecho, ni siquiera se sumó a la manifestación del pasado sábado contra la Cumbre de la OTAN, aunque sí lo hizo Izquierda Unida y el secretario de Estado de la Agenda 2030 y secretario general del PCE, Enrique Santiago.

Unidas Podemos ya apuntó hace unos días que no iba a buscar un boicot a la Cumbre de la OTAN, aunque tampoco iba a participar en el evento ningún miembro del Gobierno. Y más allá de algunos posicionamientos puntuales ya conocidos de sus dirigentes sobre la Alianza Atlántica se han mantenido en esta línea.

Fuentes de la parte socialista, que ya pidieron a Unidas Podemos esta actitud ante un evento de esta magnitud, reconocen que la formación morada está haciendo un esfuerzo y entienden que su posicionamiento ante estos tema es diferente a los que mantiene el PSOE.

No obstante, hasta el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió este miércoles a sus socios de Gobierno que reflexionen sobre su posicionamiento. Así, en una entrevista en la Cadena Ser, Sánchez indicó que “a la izquierda del PSOE también se tiene que hacer esa reflexión, y la reflexión de que debemos garantizar nuestra seguridad, nuestra defensa, hoy amenazada. Y para eso necesitamos aumentar nuestras capacidades de disuasión, no de ataque pero sí de disuasión", dijo.

Sánchez sabe que tiene un escollo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2023 si pretende incrementar sensiblemente el gasto en Defensa, a lo que se opone Unidas Podemos, y que podría hacer encallar la propia elaboración de las Cuentas del Estado con el consenso de los dos socios.

Tampoco parece que Sánchez vaya a poder contar con el apoyo de Unidas Podemos de cara a aumentar el número de destructores de EEUU en la base naval de Rota (Cádiz) como ha pactado el presidente del Gobierno con Joe Biden.

Unidas Podemos analizará su voto cuando el Congreso tenga que avalar esta petición estadounidense que supone una modificación del Convenio de Cooperación para la Defensa entre EEUU y España firmado en 1988. Este cambio debe ser aprobado en el Consejo de Ministros, pero luego ratificado por el Congreso con mayoría.

Sin embargo, el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, recalcó este miércoles que a la formación morada no le gusta ese pacto, que "significa más militares y destructores norteamericanos y una mayor dependencia y sumisión a Estados Unidos", dijo.

Otra forma de discrepar

Lo cierto es que desde hace meses las discrepancias entre los socios de Gobierno en temas donde existen diferencias de fondo se sustancian con métodos más discretos y menos públicos.

El silencio de la ministra de Igualdad en el Consejo de Ministros al ser preguntada hasta en cinco ocasiones por la tragedia de Melilla o la vía elegida por la líder de Unidas Podemos Ione Belarra de exigir explicaciones por hechos estos a los ministros del ramo correspondiente por vía de la comunicación interna suponen un modo diferente de mostrar las discrepancia y diferencias con el PSOE. Porque esto no impidió luego a Montero salir un día después para exigir una investigación sobre las muertes de Melilla -pero fuera de la mesa del Consejo de Ministros- ni a Belarra pedir repensar el modelo migratorio y ser exigente a la hora de reclamar explicaciones al propio presidente del Gobierno.

La parte socialista del Ejecutivo reconoce que hay otras fórmulas de canalizar las diferencias y que tras ya casi año y medio de Gobierno de coalición todos han aprendido de errores anteriores.

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