El próximo ciclo electoral

Gobierno y PSOE levantan cabeza y creen que el partido electoral con el PP está muy abierto

La debilidad interna de Feijóo tras su posición en la renovación del CGPJ, los buenos datos de empleo, el auge del discurso socialdemócrata y la imagen exterior de Sánchez son los argumentos que se exponen para el optimismo. Sigue confiando en volver a ser el partido más votado en las municipales y conservar la mayoría del poder autonómico que ahora tiene

Pedro Sánchez en un acto del PSOE

Europa PressPedro Sánchez en un acto del PSOE

El Gobierno y el PSOE entraron en casi estado de depresión tras el varapalo en las elecciones andaluzas y la potente irrupción de Alberto Nuñez Feijóo como nuevo líder del PP.

Se creó un ambiente un tanto derrotista y se extendió la impresión no sólo de que ya estaba escrito que el nuevo inquilino de La Moncloa sería Feijóo, sino de que las municipales y autonómicas del último domingo de mayo de 2023 iban a suponer para los socialistas una enorme pérdida de poder municipal y autonómico.

Entonces, fundamentalmente desde La Moncloa y el equipo más cercano a Sánchez, se decidió que nada de tirar la toalla, que había que pasar a la ofensiva y que se daría la pelea hasta el final porque todavía quedaba mucho tiempo.

Primero se cambiaron los portavoces del partido y del Congreso. Luego se buscó el cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Núñez Feijóo, se aumentaron los ataques al PP y se apostó abiertamente por un discurso socialdemócrata puro con la campaña “el Gobierno de la gente”. Y, además, se potenció la imagen internacional de Pedro Sánchez, ya que los “cualitativos” de las encuestas que tanto les gusta estudiar en La Moncloa, daban que este factor jugaba a favor del presidente del Gobierno.

Por otra parte, se decidió empezar a movilizar al partido, con el incombustible Pedro Sánchez a la cabeza, que desde entonces hace mítines todos los fines de semana. Aunque no salió del todo bien el homenaje a la victoria electoral de Felipe González de 1982, el acto de Sevilla, que reunió a unas 4.000 personas, se considera en las filas socialistas como un revulsivo y un buen punto de partida.

Desde Ferraz se pidió a las federaciones socialistas que se pusieran las pilas y que movilizaran a la militancia desde ya, poniendo en marcha eso que siempre se denominó la potente maquinaria electoral socialista.

Seis meses después, en Moncloa y en Ferraz se considera que se ha revertido la situación y que el partido electoral contra Feijóo, lejos de darlo por perdido, está muy abierto.

Este optimismo realista, como lo califican en fuentes cercanas a la Presidencia del Gobierno, no está sustentado sólo en las encuestas del CIS, sino en otros factores que se analizan con mucho detenimiento.

Así, explican, que la imagen de Feijóo está en decadencia y su ruptura unilateral de la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) le está pasando factura, no solo por la decisión política discutida y discutible, sino porque se ha proyectado la imagen de que no manda en el PP, y que siguen pensando mucho las directrices de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y del sector más radical del partido. “La imagen de moderado, de hombre de Estado la ha perdido”, aseguran las fuentes consultadas.

Y a esto se contrapone que Sánchez, para bien o para mal, es el que manda en el Gobierno y en PSOE sin contestación interna alguna, que su liderazgo es incuestionable y que su candidatura a la Presidencia del Gobierno está fuera de dudas (en Moncloa esbozan una sonrisa cuando no una carcajada cuando escuchan o leen que podría no presentarse).

Pero si a nivel nacional se considera que hay partido, que el PSOE está lejos de estar hundido electoralmente o en la situación que tuvo en 2011, ya que en el peor de los casos estará por encima del 25% de los votos -aseguran que a día de hoy estás más cerca del 30% que del 25%-, también ha crecido el optimismo de cara a las municipales y autonómicas.

Municipales y autonómicas

El PSOE ya ganó las municipales de 2019 y, según dicen, aspiran de verdad a repetir triunfo el próximo año. Hay que tener en cuenta que en las municipales votan todos los ciudadanos y, aunque tienen sus características, suelen ser un reflejo bastante cercano de lo que puede pasar después en las generales.

Las fuentes consultadas apuntan que volver a ganar es posible pero que, en el peor de los casos, van a quedar en número de votos o porcentaje muy cerca del PP.

En cuanto a las autonómicas, se llegó a instalar la idea también de que el PSOE tenía en riesgo hasta perder los nueve gobiernos regionales que ahora tiene, lo que ahora no se contempla.

En principio, se da por hecho que Guillermo Fernández Vara en Extremadura y Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha revalidan su mayoría absoluta. Fácil no lo tienen, porque en ambos territorios existe el peligro de que la suma de PP y Vox pueda dar un vuelco al resultado y que sean estas dos fuerzas las que sumen la mayoría absoluta.

Hay más optimismo en poder seguir al frente del Gobierno Canario y, aunque parece difícil, también se cree que se mantendrá el Gobierno balear.

En Asturias y Aragón se da por hecho que se volverá a ser el partido más votado, pero en ambas comunidades dependerá mucho de la aritmética electoral ya que en estos parlamentos hay representación de muchas fuerzas políticas.

En Navarra y en La Rioja se ven más incertidumbres, al igual que en la Comunidad Valencia, donde todavía no se sabe si Ximo Puig adelantará elecciones a la próxima primavera.

Sanchez, la resiliencia y la empatía

La resiliencia de Sánchez, ese halo de ave Fénix que ha caracterizado su carrera política tanto en el partido como electoralmente, constituye para el equipo del presidente del Gobierno su mejor baza.

Incluso, rivales políticos admiten su tenacidad, que es incansable y que nunca se rinde por mal que le vayan las cosas. “Yo que Feijóo no lo daría por hecho y que tuviera cuidado con Sánchez. Este hombre es incombustible y va a costar ganarle”, afirmó a República.com una dirigente del PP.

En su contra sigue estando esa falta de empatía que tiene el líder socialista con la ciudadanía, haga lo que haga. “Eso se tiene o no se tiene, y es verdad que a Sánchez le cuesta que la gente conecte con él”, admiten algunos dirigentes.

Sánchez también en esta faceta se viene esforzando últimamente, y su equipo de comunicación le busca fotos hablando con ciudadanos de la calle, visitando mercados o rodeado de trabajadores de empresas. También en sus discursos se intentan buscar guiños o gracietas que lo saquen del corsé institucional. De momento, no parece suficiente.

Lo único cierto es que La Moncloa y el PSOE están ya volcados y centrados en el año electoral que se avecina, y la depresión de junio se ha pasado a esbozar una mueca de sonrisa ante lo que se avecina. Un dirigente que conoce bien el PSOE lo explica así. “El PSOE, como en su día se definió Felipe González, es ciclotímico. Cuando se viene abajo se viene abajo, pero si recupera la ilusión es muy difícil de ganar”. El tiempo dirá.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".