Fracasa la moción de censura de Murcia que hunde a Cs por culpa de Arrimadas y Sánchez

Los diputados rebeldes de Cs y Vox ayudaron al PP a salvar el Gobierno del presidente López Miras

La moción de censura que Cs y PSOE presentaron el pasado día 10 acabó este jueves en un rotundo fracaso por 23 votos en contra, 21 a favor y una abstención.

Lo que ha puesto patas arriba el mapa de la política española y provocado el adelanto electoral en la Comunidad de Madrid. Así como la salida de Pablo Iglesias del Gobierno de Sánchez para intentar el líder de Podemos que UP no se hunda en los comicios de Madrid, donde el PP pretende iniciar la recuperación del centro derecha.

Y lo que sin duda ha favorecido a Pablo Casado -que se trasladó a Murcia a festejar el resultado de la votación- que aspira a fagocitar el electorado de Cs en Murcia, Madrid y en toda España.

Sobre todo ante las pésimas perspectivas electorales de Cs en Madrid -donde aún no saben quién será su candidato-, y la fuga continua de los dirigentes, senadores y diputados del partido de Arrimadas (dos senadores, dos congresistas, dos diputados de Madrid y uno de Valencia).

El descomunal error de Arrimadas en Murcia conduce a Cs a su destrucción en beneficio del PP, y en ello tienen una directa responsabilidad Sánchez y el PSOE que han empujado Cs hacia el precipicio.

Aunque ellos se conforman con el alivio que para Sánchez supone la marcha de Sánchez del Gobierno camino de los comicios del 4 de mayo en Madrid para evitar que se hunda UP Madrid.

En Murcia votaron en contra de la moción de censura de Cs y PSOE los 16 diputados del PP, 3 de Cs y 4 de Vox, un total de 23 diputados de los 45 de la Asamblea, frente a 21 a favor con los 17 del PSOE, 2 de Cs, 2 de UP y una abstención de Cs.

Y ahora falta por ver si el presidente Lopez Miras, después del cúmulo de intrigas en la Comunidad murciana y en la espera de lo que ocurra en el Ayuntamiento, se conforma con esta situación. O si decide adelantar las elecciones en Murcia, aprovechando la crisis de Cs y los problemas de Vox.

Y todo ello tras una serie de piruetas políticas que se iniciaron el día 10 una vez que Arrimadas, sin valorar el riesgo de semejante operación, encargó a su colaborador Cuadrado (ahora dimitido en la Ejecutiva) reunirse en secreto con el ministro Ábalos para pactar la moción de censura y sin imaginar ni prever ambos el efecto dominó de esta decisión.

La moción se presentó el día 10 en la Asamblea de Murcia y el viernes 12 tres diputados murcianos firmantes de la moción se pasaron al PP tras lo que  López Miras los nombró consejeros. Y a ello se sumaron 4 diputados de Vox, a pesar de que tres de ellos habían sido expulsados del partido. Y a partir de ese momento fracasó la moción. Lo que se acaba de consumar en la cámara murciana al término de la votación.

Un episodio rocambolesco con denuncias cruzadas de tránsfugas y compra de votos cuando en realidad la gran tránsfuga ha sido Arrimadas al romper sus pactos autonómicos con el PP y hacerlo de la mano del PSOE. Lo que ha fracasado en Murcia y provocado el adelanto en Madrid y la deserción en cadena de dirigentes, diputados y senadores de Cs, para favorecer la fusión con el PP, pero no negociada sino por absorción.

 

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