Feijóo engañó Sánchez: le hizo creer que la negociación del Poder Judicial iba en serio y al final la rompió

El Presidente del PP utilizó la excusa del delito de Sedición para romper y ya tiene una bandera política contra Sánchez y contra el PSOE

Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez, juntos en La Moncloa en una imagen de archivo

EFEAlberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez, juntos en La Moncloa en una imagen de archivo

Puede que el líder del PP y de la Oposición, Alberto Núñez Feijóo, no sea tan astuto como parece tras haberle tomado el pelo al presidente Pedro Sánchez haciéndole creer que el PP entraba en serio en la negociación para renovar el Poder Judicial. La que en el último minuto rompió Feijóo tomando como escudo y nueva bandera política la pretendida por Sánchez reforma del delito de la Sedición en beneficio de los golpistas de ERC.

Pero el resultado de esa ruptura, con astucia o sin ella, deja por tonto a Sánchez y como taimado a Feijóo, mientras en Moncloa y el PSOE claman contra el líder del PP. Y desde ERC Aragonès ha tenido el descaro y el morro de acusar al PP de no cumplir la Constitución que ellos han violado y patean a diario al prohibir que se utilice el Castellano en la enseñanza catalana.

Pero lo cierto es que Feijóo le ha ganado la partida a Sánchez al que pensó burlar y cazar en su trampa mortal del Poder Judicial. Un Feijóo que vio con claridad la encerrona que le estaba tendiendo Sánchez cuando González Pons se dio cuenta que Bolaños aceptaba en la discreta negociación todas las exigencias del PP con sospechosa facilidad (no a las puertas giratorias, no a Rosell, ni a Prada, etc) porque estaba claro que para Sánchez el control del Poder Judicial era y es caza mayor pero esta vez la pieza a batir, Feijóo, se le escapó.

Y ahora vamos a ver qué hace Sánchez con el delito de Sedición, después de haber dicho que él no aceptaba ‘chantajes’ de Feijóo. Porque si pone en marcha la reforma de la Sedición para favorecer a los golpistas (Puigdemont, Junqueras, Rovira y demás prófugos) el PP convocará manifestaciones en toda España contra Sánchez y la reforma de la Sedición. A la que según las encuestas se oponen la mayoría de los españoles, y ahí incluida la mayoría de votantes del PSOE.

Y a partir de ahí Feijóo habrá conseguido una bandera política muy fácil de explicar y publicitar, a la que añadirán las otras concesiones de Sánchez a UP, ERC, Bildu y PNV contra el interés general y la unidad de España.

Y todo ello mientras que desde el Gobierno -donde siguen enredados con la Ley Trans y están muy preocupados con la posibilidad de que España entre en recesión-. ya andan diciendo que: a Feijóo se le cayó la máscara de la ‘moderación’, que es como Casado y está a la orden de Ayuso. Pero esas descalificaciones son la prueba del enfado monumental que tiene Sánchez y conducen a la sola interrogante del momento: ¿se atreverá ahora Sánchez a rebajar ahora las penas de la Sedición?

Se admiten apuestas pero de momento en La Moncloa están callados como los muertos de Halloween y dándole vueltas a la situación para ver que hacen y por donde salen. En la esperanza de que ERC -a la que ahora tiene pillada en Cataluña el PSC- no vuelva a las andadas y no anteponga como exigencia la reforma del delito de Sedición antes de la votación final de los PGE de 2023.