Feijóo destroza el plan de Ayuso y Aznar de liderar el PP nacional y la Justicia estrecha el cerco al contrato del ‘hermano Tomás’

Ayuso y Aznar le ganan a Casado y García Egea la primera batalla pero, finalmente, pierden la guerra total frente a Feijóo y Rajoy

PP-WAR

En menos de 40 días, a partir del 3 de abril y al término del extraordinario congreso nacional del PP, la guerra interna del Partido Popular se habrá acabado con la victoria del ‘general’ Alberto Núñez Feijóo como el nuevo presidente nacional del PP. El cargo al que aspiraba Isabel Ayuso, apoyada por la conspiración contra Pablo Casado de José María Aznar, Cayetana Álvarez de Toledo, Miguel Ángel Rodriguez y Esperanza Aguirre. Todo un golpe de mano que se desprende de sus actuaciones y declaraciones.

Una clara conspiración que ha saltado por los aires tras el escándalo de los contratos que Ayuso ‘facilitó’ a su hermano Tomás D. Ayuso, el que se llevó una presunta comisión de 283.000 € -como se ha confirmado en la CAM-, aunque en fechas recientes el tal Tomas Díaz Ayuso haya podido camuflar el monto recibido en cuatro facturas, que huelen a falsificación y que deberá justificar.

En la guerra abierta de Ayuso contra Casado, el presidente del PP, Pablo Casado, y su secretario general, Teodoro García Egea, cayeron en primera línea del combate pero Isabel Ayuso y José María Aznar perdieron la guerra. Y Ayuso, además, tiene pendiente la investigación de la fiscalía en torno al famoso contrato sobre el no cesan de aparecer indicios de presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación, que veremos si no acaban sentando a Isabel Ayuso -dada su condición de aforada- en la Sala Penal del Tribunal Supremo.

La victoria de Feijóo (con Mariano Rajoy al fondo) parece cantada y cuenta con el apoyo decidido del resto de los barones del PP y ahora también de los medios conservadores traidores a Casado, especialmente El Mundo y ABC.

Los que se pasaron de Ayuso a Feijóo, después de apoyar a la madrileña Ayuso (tapando sus felonias y el fascistoide ataque a la sede nacional del PP) incluso hasta pedir la dimisión de Casado en bochornosos editoriales. Y, al parecer, tras las ayudas recibidas de M.A. Rodriguez desde la Comunidad de Madrid. Ayudas económicas sobre las que la izquierda madrileña pedirá pronto una investigación y que se hagan públicos los contratos publicitarios de la CAM y sus empresas públicas a los medios de comunicación en 2021.

Una conspiración en toda regla liderada en la oscuridad por un Aznar que apostó por Ayuso tras haber roto con el que fue su pupilo Casado (en el anterior congreso nacional del PP). Llegando a decir el presidente de FAES en fecha reciente que ‘Ayuso es el mayor talento político que ha conocido en las últimas décadas’ (sic). Y, a la vez, que Aznar acusaba a Casado, durante la campaña electoral de Castilla y León, de no tener un proyecto político para España.

Con la conspiración de Ayuso el expresidente Aznar se veía al mando del PP desde su presidencia de FAES y si Ayuso ganaba las elecciones y con larga mano en el poder político, económico y mediático nacional. Lo que había intentado sin éxito cuando gobernó Rajoy, ex presidente gallego. Y el que ahora si tendrá su zona de influencia con su amigo y aliado Feijóo.

El plan de Ayuso y Aznar era el siguiente: adelantar a marzo el congreso regional del PP de Madrid para que Ayuso se quedara con el control de los compromisarios madrileños que acudirían al congreso nacional ordinario del PP previsto para el mes de julio. Y ahí lanzar su candidatura contra Casado con el apoyo de la prensa conservadora y conquistar todo el poder del PP.

Pero el estallido del Partido Popular en los pasados días arruinó la carrera política de Casado y García Egea en el PP pero destrozó el golpe de mano de Ayuso y Aznar. Porque ya no habrá congreso regional del PP en Madrid ni congreso nacional ordinario en julio, sino Congreso extraordinario del PP los días 2 y 3 de abril lo que se anunciará el próximo martes 1 de marzo en la Junta Directiva Nacional del PP.

Un Congreso extraordinario que ganará Frijóo, si finalmente se presenta, y puede que por aclamación si no hay otros candidatos. O en la votación final si aparece algún adversario, porque tampoco se descarta que Ayuso vuelva a la carga, o aparezca alguien del entorno de García Egea o Casado, aunque sea de manera testimonial para denunciar la gran conspiración de Ayuso y de Aznar.

El contrato del hermano Tomás

Está claro que Casado y García Egea se equivocaron al hacer público el contrato de Tomas García Ayuso con la CAM que preside su hermana Isabel Ayuso, lo que ella denunció en público como víctima y como si de un vulgar chantaje se tratara.

Y a ese error de Casado y Egea se añadió el caso de los espionajes y los intentos de contratar detectives para espiar a Ayuso y su familia. Lo que parece ser que puso en marcha, por su cuenta o por encargo de la alta dirección del PP, el tal Ángel Carromero -ahora ya fuera del PP- desde el Ayuntamiento de Madrid donde actuaba, junto al Alcalde Almeida, como el comisario político del mando nacional del PP en el consistorio.

Y estos errores de Casado y Egea dieron pie a la pública y dura acusación de Ayuso contra la dirección nacional de su Partido hablando de chantaje político y de ataque a su familia. Pero también le puso alas al caso de la presunta corrupción del contrato su hermano Tomás D. Ayuso al saberse la posible y escandalosa comisión de 283.000 €, que se acaba de confirmar en fuentes de la CAM, sobre un contrato de 1.500.000 €.

Un contrato de abril de 2020 para comprar mascarillas, del que había sido informada Ayuso, según algunas fuentes, que fue ocultado y excluido en varios meses del portal de transparencia de la CAM y cuyos ‘funcionarios firmantes’ se han marchado misteriosamente de la Comunidad. Aunque, seguramente, serán llamados a declarar si la fiscalía profundiza en las diligencias, con el riesgo incluido de que alguno de ellos decida ‘cantar’.

Y un contrato al que habrá que añadir muchos más detectados de Tomas D. Ayuso con la CAM a sabiendas que el famoso de las mascarillas resultó ser fraudulento porque las mascarillas contratadas eran de nivel FFP2 y FFP3, y no llegaron sino otras de peor calidad y no homologadas en la UE de KN95. Las que para colmo llegaron a Madrid en el vuelo RU9778 avión del Jumbo 747 fletado por la Comunidad de Madrid, lo que ha sido incorporado a las denuncias presentadas ante la fiscalía.

Traidores y desleales a Casado

En el estallido del PP ha llamado y mucho la atención la traición y la clara deslealtad al presidente Casado (que seguirá en el cargo hasta el Congreso extraordinario de primeros de abril) de muchos de sus íntimos colaboradores y nombrados por el.

Como lo han sido, además de Ayuso a la que Casado puso al frente de la Comunidad de Madrid, el cobarde alcalde Almeida, la portavoz del PP en el Congreso, Gamarra, el del Senado, Maroto, y dirigentes como Levy, Hoyo, Hispan, Pastor, Suarez, etcétera.

Y por supuesto la gran mayoría de los barones del PP muchos de los cuales llegaron a pedir, sin legitimidad alguna y en un pretendido linchamiento, el cese o dimisión de Casado a lo que se negó el presidente del partido desde su posición legitimidad institucional.

Y lo que acabó aceptando Feijóo porque, de lo contrario, se habría creado un vacío de poder, a sabiendas el gallego que carecía de apoyo estatutario para tomar el mando del partido antes del Congreso extraordinario de los primeros días de abril.

Y falta por aclarar el cómo y el porqué de la dimisión del secretario general Teodoro García Egea. Quien afirmó haber sido obligado a dimitir por haber abierto una investigación de la presunta corrupción de Ayuso, aunque falta por aclarar si su cese fue impuesto por su amigo Casado para salvarse él o si se inmoló García Egea para salvar a su presidente.

El taimado y ambicioso Feijóo

Por último está por dilucidar el comportamiento en gran crisis del PP del presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. El que conocía desde hace tiempo la traición de Ayuso a Casado, y sus continuos ataques al Presidente del PP en los últimos meses. Así como los movimientos de Aznar y del resto de los conspiradores.

Pero Feijóo nunca denunció estos hechos y todo apunta a que se escondió, sin defender al presidente Casado, en el convencimiento de que el choque entre Ayuso y Casado acabaría por beneficiarle a él como así ha ocurrido. Y como ahora le va a permitir llegar a la presidencia nacional del PP subido a lomos de la traición a Casado y de la conspiración de Ayuso y Aznar, la que ya ha acabado destrozada y puede acabar muy mal si Ayuso es imputada y llevada a juicio ante el más alto tribunal.

Pero Feijóo no es diputado, lo que le impide ejercer plenamente como líder de la oposición en el Parlamento, aunque puede ser Senador. Y deberá dejar la presidencia de Galicia -su paraíso particular- y tendrá que rodearse en Madrid de muchos de los desleales y traidores a Casado, al menos hasta que se celebren las elecciones generales de finales de 2023. Y ese equipo de traidores y desleales que ahora se pasan a Feijóo para salvar sus cargos no es precisamente el más fiable y eficaz para reconstruir el PP y ejercer la oposición.

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