España afronta el verano con los pantanos al 46% de su capacidad: ecologistas y agricultores piden una mejor gestión del agua

La falta de lluvias, el elevado consumo humano e industrial y una mala planificación del ahorro del agua sitúan a España en una situación de escasez estructural y casi crítica: "Estamos un 20% por debajo de la media de los últimos 10 años", advierten desde Greenpeace y Asaja

Estado de las aguas en la cola del pantano de Alcántara, en el Parque Nacional de Monfagüe

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Llega el verano y con él, el calor y la falta de lluvia. Y es en este periodo estival, a las puertas del mismo, cuando en España empieza a preocupar la escasez del agua ante el acusado descenso de las reservas. Con datos actualizados esta martes 28 de junio, el agua embalsada se sitúa en el 46,3% de su capacidad con 25.968 hectómetros cúbicos y suma siete semanas consecutivas de descenso, desde mediados del pasado mayo. Ecologistas y agricultores coinciden en pedir una mejor gestión del agua, que se comience a trabajar cuando el agua es abundante -y no en situación de escasez- y con inversiones efectivas y modernas para el sector hidráulico.

España llega al verano meteorológico, que arrancó el pasado 1 de junio, en una situación hidrológica preocupante. Las reservas de agua están por debajo de la mitad de su capacidad, al 46,3%, según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cuando lo normal es que encarasen la temporada veraniega y las principales cosechas con casi dos tercios de su volumen disponible (65,7%).

Los datos

Los embalses almacenan actualmente 25.968 hectómetros cúbicos (hm³) de agua, disminuyendo en la última semana en 469 hectómetros cúbicos (el 0,8 por ciento de la capacidad total actual de los embalses). La situación actual es claramente peor que la del año pasado, cuando los pantanos estaban por estas fechas al 58% de su capacidad. De un año para otro, son casi 2.500 hm³ disponibles menos para toda la demanda de consumo.

En un país con la diversidad meteorológica de España, no todas las cuencas presentan la misma situación. Los datos muestran que las cuencas en mejor situación hídrica son las del País Vasco (90,5%), Cantábrico Oriental (83,6%) y la de Tinto, Odiel y Piedras (75,1%), Cantábrico Occidental (64,5%), Galicia Costa (68,3%), Miño-Sil (53,4%)  y Duero (52,7%). Las del Tajo se situaría al 45,8%, Cuenca Mediterránea Andaluza al 49,3%, Segura al 43,1%, Júcar al 64,9%, el Ebroal 67,9% y las cuencas internas de Cataluña al 54,1%. Por el contrario, las que presentan menor volumen de agua son las del Guadalquivir (28,6%), Guadiana (29,1%) y Guadalete-Barbate (32,5%).

Según los datos ofrecidos por el Boletín semanal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, las precipitaciones han sido abundantes esta pasada semana en la vertiente Atlántica y han afectado en menor medida a la vertiente Mediterránea. La máxima se habría producido en San Sebastián con 86,4 mm (86,4 l/m²).

El contexto

Para entender esta situación hay que conocer que la reserva hídrica española se encuentra dividida en 25 demarcaciones hidrográficas y comprende los datos acumulados del conjunto de toda el agua almacenada, tanto en aguas superficiales (embalses y pantanos) como en aguas subterráneas (acuíferos y pozos). El agua embalsada depende de las precipitaciones, de la capacidad de almacenamiento de cada lugar y de la cantidad extraída para determinados usos (abastecimiento, agrícolas o industriales).

El Boletín Hidrológico, realizado por el Ministerio, recoge con una periodicidad semanal los datos que se originan en las Confederaciones Hidrográficas y en las Administraciones hidráulicas intracomunitarias, en la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y en la Red Eléctrica de España, para conocer el estado de los embalses durante la última semana y realizar un seguimiento de los datos hidrológicos.

En España hay un total de 371 embalses, de los que 278 son destinados al uso para el consumo, mientras que los restantes están dirigidos a la producción de energía eléctrica. De estos, unos 150  tiene ahora menos volumen de agua que en la media de los últimos cinco años. Estos embalses están situados en las comunidades de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, en las cuencas del Guadalquivir, Guadalete-Barbate y Guadiana, las más afectadas por la falta de precipitaciones.

La situación

A la eterna pregunta de si estamos en una situación de sequía, Julio Barea responsable de Agua de de Greenpeace España responde a Republica.com: "Nos estamos acercando a una situación crítica". Barea recuerda que los datos de agua embalsada de este martes 28 de junuio a nivel estatal son de un 46,26%, haciendo hincapié en que "en una semana ha bajado el 1%".

"Algunas cuencas como las del Guadalquivir o Guadiana están por debajo del 30% y acabamos de empezar el verano, con lo que la situación puede llegar a ser crítica en muy poco tiempo", alerta el responsable de la política de agua en la organización Greenpeace, adelantando que "hay municipios de la cuenca del Guadalquivir -la zona de Córdoba, Huelva o Jaén- donde no tienen agua ya".

"Estamos un 20% por debajo de la media de los últimso 10 años; y estamos peor que hace diez años por dos motivos", explica Barea: "No llueve y seguimos gastando agua como si nos sobrara".

Las precipitaciones han sido un 25% inferiores a lo que tendrían que ser en esta época del año, según las advertencias de AEMET, con unos meses de mayo y junio más cálidos de lo normal, una combinación que ha fomentado el abrupto descenso del agua embalsada en las últimas semanas. "Todo suma", dice Barea, a quien no se le escapa que a esta situación se añada que a principios de octubre y noviembre algunas hidroeléctricas estaban "turbinando a lo bestia".

"Llueve menos, hace más calor, hay más evaporación, el consumo no disminuye, sino que aumenta... el cóctel está servido", resume gráficamente el responsable de agua de Greenpeace, quien además recuerda que los porcentajes de agua "son ficticios" y lo explica: "En el fondo de los embalses hay como un 5% o un 10% de lodo o agua que no se puede sacar porque está debajo de las tomas de agua, luego los porcentajes están aún más por debajo de las cifras que manejamos".

Ahorrar donde más se consume

"Como ciudadanos está bien que nos concienciemos, con campañas de uso responsable del agua; ero es que al final es ridículo", admite el responsable de política del Agua en Greenpeace "porque quien gasta más del 80% del agua de este país no son los consumidores domésticos, que llegará como mucho al 11%".

Barea asegura que son "las pequeñas explotaciones agrarias, los pequeños secanos, los pequeños ganaderos, los que hay que salvar, lo que estarán en la ruina si no hay una gestión eficiente del agua, porque el que más padece esto es la agricultura tradicional, los agricultores de toda la vida..."

Por tanto, desde Greenpeace se reclama una mejor gestión de los recurso hídricos: "Tenemos que plantear el ahorro donde realmente más se consume que es en aquellas agriculturas ineficientes, que están destinadas solo a hacer dinero hoy".

La situación de los agricultores

Tal y como señalan desde Greenpeace, los pequeños agricultores son unos de los grandes daminificados por la falta de agua: a la escasez, se une el señalamiento y la falta de gestión de cara al regadío.

República.com ha abordado la situación con el técnico de Asaja Nacional, Gregorio Juárez, quien admite que en la Asociación de Agriculotres tienen una preocupación importante: "Estamos un 20% por debajo de la media de los últimos 10 años, pero ya veníamos de una situación mala en las cuencas hidrográficas. Y esto nos está afectado en cultivos donde se necesita más agua, como el del arroz o el maíz".

"La situación del Guadalaquivir y del Guadiana es brutal", admite el técnico de Asaja, explicando que "esto provoca que se priorice el uso de agua para el consumo humano, consumo en boca, e incluso para usos industriales... dejando para los últimos que pueden tirar del agua de los embalses a los agricultores"

Juárez asegura que, por ejemplo, las cuencas del Duero y del Ebro "no están mal gracias a las lluvias de abril" y que aunque "con incertidumbre", han podido mantener el cultivo de regadío: "Ha habido más movimiento de cultivos, por ejemplo el maíz, que se ha ido sustituyendo por girasol", explica.

Los cultivos de regadío, sin embargo, no se han podido llegar a sembrar, "generando un roto considerable", adelanta Juárez. "Pero es que los cultivos de secano (herbáceos) han tenido una merma bastante considerable: en los cereales estamos con bajas de producción en torno al 30% respecto al año pasado".

El técnico de Asaja asegura que ahora preocupa "qué repercusión tiene en el cultivo permanente, como el viñedo o el olivar, ya que no está claro qué es lo que puede pasar: veremos a ver qué nos queda en septiembre".

El agua: un tema sensible

Para Gregorio Juárez, el tema del agua "es sensible, pero como técnico creo que hace muchos años que no se realizan obras hidraúlicas; hemos tenido obras en comunicaciones, en telecomunicaciones... pero no se han hecho presas nuevas", asegura.

"Cada vez llueve peor en nuestro país, con eventos cada vez más extremos, con episodios de sequía y episodios de inundaciones. Habrá qué pensar que si el clima está cambiando, si llueve cada vez menos y cada vez peor habrá que adecuar las infraestructuras hídricas para aprovechar la lluvia, porque nos pongamos como nos pongamos, la única manera de aprovechar el agua para cuando no hay es q se pueda retener cuando cae", admite Juárez.

"Otra cuestión es que seguimos haciendo una gestión de las aguas subterráneas muy anticuada, habría que avanzar a la hora de hacer un aprovechamiento más moderno de los acuíferos... Se han hecho muchos esfuerzos para avanzar en los sistemas de riego, poniéndonos a la altura de países como Israel en el sistema, por ejemplo, de riego por goteo. Sin embargo estos esfuerzos y estas inversiones que han realizado los agricultores para no desperdiciar el agua durante el riego no se han visto acompañadas por una gestión hidrográfica", lamenta Juárez.

"Hay que modernizar la gestión y no echar siempre la culpa a la agriculutra de llevarse todo el agua, ya que la población también tiene un gran gasto tremendo. Hay que empezar a quitarse los complejos que tenemos y cuando se habla de hacer una infraestructura no hace falta sacar las imágenes del Nodo", asegura.

Los planes del Ministerio

El Director General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), Teodoro Estrela, ha destacado el trabajo del Gobierno en esta gestión del agua y el papel que juegan los Planes Hidrológicos del Tercer Ciclo para proteger y recuperar las masas de agua.

Durante el 39º Congreso Mundial de la Asociación Internacional para la Ingeniería e Investigación Hidroambientales (IAHR), que se está celebrando en junio en Granada, Estela ha recordado que la nueva revisión de los Planes Hidrológicos, “representa una oportunidad única para desarrollar la gestión del agua en el marco de la transición ecológica”.

Según informa en un comunidaco el MITECO, se está abordando la necesidad de un tratamiento integral del ciclo del agua en torno a ocho temas: relaciones hombre-agua; gestión de nieve, ríos y sedimentos; estructuras hidráulicas; hidráulica ambiental y ciclo urbano del agua; métodos computacionales y experimentales; gestión, valoración y resiliencia de los recursos hídricos; costas, estuarios, plataformas y mares; y eventos extremos de sequías a inundaciones.

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