Elecciones en Andalucía

Elecciones andaluzas: siete claves del final de la campaña más singular y diferente

El PSOE la hizo sin Guerra, sin acudir al velódromo de Dos Hermanas y sin estar en el Gobierno. Moreno Bonilla ocultó las siglas del PP. Los dos partidos de izquierda han procurado no enfrentarse. Vox se presenta como el “partido de los descamisados”

Los candidatos de las elecciones andaluzas antes de un debate

EFELos candidatos de las elecciones andaluzas antes de un debate

Hay una opinión generalizada de que las decimosegundas elecciones al Parlamento andaluz en democracia son diferentes a las celebradas hasta ahora. Muchos factores objetivos así lo apuntan como el hecho de que sean las primeras que el PSOE afronta en la oposición, que haya una estrategia electoral de corte presidencialista del candidato del PP o que la ultraderecha se quiera convertir en la voz del mundo rural y de la Andalucía del interior, siempre vinculada al PSOE. La campaña ha transcurrido sin grandes sobresaltos, con las encuestas prácticamente con las mismas tendencias que cuando se inició, Pero hay un factor también nuevo: un temor en todos los partidos a una muy baja participación que puede ser histórica. Estos son siete claves que han marcado estos quince días de campaña:

1.- El PP en el Gobierno y el PSOE en la oposición

Desde las elecciones de 1982 el PSOE ha afrontado todas las doce elecciones al Parlamento andaluz que ha habido desde entonces estando en el Gobierno. Tras la pérdida del Gobierno andaluz en las elecciones de 2018 es la primera vez que los socialistas se presentan en una campaña como el partido de la oposición. En principio, no debía de ser un factor determinante, pero lo es. La estructura de poder institucional del PSOE y de partido siempre ha estado muy entrelazada, lo que hacía más fácil afrontar la campaña electoral, aunque se cumpliera escrupulosamente la legalidad. El PSOE, en esta ocasión, se ha tenido que organizar desde su propia estructura de partido y, según algunas fuentes, ha habido muchos menos actos que otras campañas y ha estado presente en muchas menos localidades.

2.- El PSOE sin la participación de Alfonso Guerra

Es la primera campaña electoral en la que el ex vicepresidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE, Alfonso Guerra, no participa en ningún acto. Guerra, desde 1982, se convertía de alguna manera en protagonista de las elecciones. Aunque en los últimos años su intervenciones en mítines eran esporádicas y en actos pequeños, el ex vicepresidente siempre se las ingeniaba para dar un titular que irrumpía en campaña. En esta ocasión, no habrá mitin de Guerra, ni tampoco de Felipe González, aunque el expresidente del Gobierno no ha tenido una intervención tan constante en las elecciones andaluzas. También cabe destacar que el PSOE de Andalucía ha prescindido de dos ex presidentes andaluces como Manuel Chaves y José Antonio Griñán, por su condena por el “caso de los ERE”. El PSOE andaluz ha decidido prescindir de los veteranos.

3.- Moreno Bonilla oculta las siglas del PP

Desde el primer minuto, la campaña de Juanma Moreno Bonilla, quiso tener un carácter presidencialista, aprovechando su condición de presidente de la Junta de Andalucía. Pero lo que nadie podía sospechar es que esta estrategia pasara por ocultar al máximo las siglas del Partido Popular por el que se presenta. Siguiendo el ejemplo de Alberto Núñéz Feijóo en la campaña gallega, en muchos de sus carteles electorales no aparecen las siglas del PP y sólo en algunos se puede ver el anagrama del PP en una esquina, aunque hay que fijarse mucho para verlo. Es más, en muchos mítines también se ha preferido que los asistentes portaran más banderas de España o de Andalucía que las habituales del propio partido con la gaviota.

4.- El PSOE no se atreve con el velódromo de Dos Hermanas

En estas elecciones el PSOE no se ha atrevido a celebrar un acto en el velódromo de Dos Hermanas, un sitio mítico para los socialistas donde han llegado a reunir en más de una ocasión a 20.000 personas. Se decía, y casi siempre fue así, que cuando el PSOE llenaba el velódromo de Dos Hermanas ganaba las elecciones, tanto las andaluzas como las generales. En esta ocasión, el PSOE ha optado por actos más modestos en cuanto a asistencia, aunque incluyera la presencia de Pedro Sánchez. Algunos veteranos del partido critican que no se hayan atrevido con el acto en el velódromo de Dos Hermanas por el miedo a un “pinchazo”, pero consideran que se debía haber echado el resto en este acto para buscar, precisamente, la movilización de su electorado.

5.- Vox, el partido de “los descamisados”

Otra singularidad de esta campaña, es que Vox se ha arrogado ser el partido de “los descamisados”, aquello que popularizó precisamente Alfonso Guerra allá por 1989 para referirse a quienes representaba el partido socialista. La candidata de Vox, Macarena Olona, ha centrado su mensaje en la Andalucía rural, que tradicionalmente era el gran granero de votos del PSOE. Su mensaje insistente sólo fue contrarrestado por el propio José Luis Rodríguez Zapatero quien claramente posicionó a Vox como herederos del franquismo y se preguntó qué habían hecho por el campo andaluz durante 40 años. Fuentes consultadas aseguran que si Vox se hace con el voto en la Andalucía rural o de interior, el varapalo electoral del PSOE puede ser mayúsculo.

6.- La izquierda dividida, pero no se enfrenta

La división de la izquierda en estas elecciones es otra peculiaridad, aunque no es la primera vez que ocurre -ya en 2015 se presentaron por separado Podemos e Izquierda Unida- pero ha tenido como elemento diferenciador que ambos partidos se han mantenido un escrupuloso respeto y sus ataques políticos han ido al resto de adversarios. Hubo fricciones cuando Por Andalucía quiso vetar en los debates al partido de Teresa Rodríguez, Adelante Andalucía. Pero una vez resuelta esta cuestión, desde los actos celebrados en la campaña por ambas formaciones se ha obviado confrontar entre las izquierdas más allá de alguna crítica que otra, algo que no es habitual que ocurra.

7.- La movilización

En varias ocasiones las elecciones andaluzas han coincidido con las generales, lo que siempre ha incrementado la participación, pero nunca como en estos comicios ha habido tanto llamamiento a la ciudadanía para ir a votar. Desde la derecha se teme que su previsible triunfo no sea tan apabullante como dicen las encuestas por la falta de movilización de su electorado. Desde la izquierda todavía se ve como posible un triunfo si sus electores van a votar masivamente el próximo domingo. Y es que desde los cuarteles electorales de todos los partidos hay gran temor a una gran abstención, que pudiera ser histórica. La campaña no parece haber movilizado mucho. El calor que se espera en la jornada electoral y los días vacacionales que ha habido durante la campaña tampoco apuntan a que vayan a ayudar mucho para acudir a las urnas.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".