El Rey: 'Fuera de la ley solo hay arbitrariedad, imposición e inseguridad'

El Rey ha instado a no silenciar, ignorar o destruir el patrimonio construido sobre la base de la Constitución de 1978 y ha advertido de que "ningún camino que se emprenda" en la democracia puede ni debe conducir a "la ruptura de la convivencia" o a la división de los españoles. Felipe VI ha aprovechado el acto solemne del Congreso en el que se ha conmemorado el 40 aniversario de las elecciones de 1977 para hacer un nuevo llamamiento a todos los actores del desafío soberanista catalán.

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Pero por encima de los mensajes políticos que pudiera contener su discurso, sobre el acto ha planeado la sombra del Rey Juan Carlos I, el gran ausente pese a haber sido uno de los protagonistas principales de la Transición. El motivo alegado por la Casa del Rey para justificar esta ausencia -más clamorosa si cabe teniendo en cuenta que sí estaban parlamentarios de aquella época, entre ellos algunos padres de la Constitución, expresidentes del Gobierno y familiares de los líderes que hicieron posible la llegada de la democracia- ha sido poco convincente. Parece ser que el Rey emérito no ha querido “restarle protagonismo a su hijo” y que, al tratarse de un acto parlamentario, se ha aplicado el mismo criterio que rigió la proclamación de Felipe VI, el 19 de junio de 2014, cuando Juan Carlos I tampoco asistió con idéntico pretexto.

El actual jefe del Estado ha hecho algún guiño a su predecesor, como cuando ha reproducido la frase con la que este abrió la legislatura constituyente el 22 de julio de 1977, apenas un mes después de que se celebraran las primeras elecciones libres tras el franquismo: “La democracia ha comenzado. Ahora hemos de tratar de consolidarla”. Y, por lo demás, el desafío secesionista catalán y la unidad del Estado han vuelto a ser lo más destacado de sus palabras.

El Rey ha reivindicado el proyecto constitucional con el que los españoles acordaron caminar juntos hacia una afirmación de la "unidad nacional" que asume la "diversidad territorial" y reconoce "el autogobierno de sus nacionalidades y regiones", antes de advertir de que "fuera de la ley" solo hay "arbitrariedad, imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad".

En su intervención, Felipe VI ha destacado la vigencia del modelo de la Transición en el sentido de que "nadie en España debía volver a ser enemigo de nadie" y de que "la exclusión y la imposición, la intolerancia y la discordia debían ser sustituidas por la renuncia al dogmatismo y la defensa de las propias convicciones con pleno respeto al adversario y hacia las opiniones ajenas o diferentes". Tras dedicar un mensaje de "gratitud, homenaje y admiración" a su padre, el Rey Juan Carlos, y a "toda aquella generación que abrió el camino de nuestra democracia", se ha remontado a los logros de la Constitución de 1812 para alertar contra la España de épocas posteriores, marcada por la falta de respeto a las convicciones ajenas y "la imposición de la propia verdad sobre la de los demás".

Mención a la dictadura franquista y a las víctimas del terrorismo

Como novedad, esta ha sido la primera vez que el jefe del Estado se refiere públicamente a la dictadura de Franco. Lo ha hecho al asegura que "la guerra civil y la dictadura fueron una inmensa tragedia sobre la que no cabía fundar el porvenir de España”. El Rey ha citado a Antonio Cánovas para asegurar que "lo que hace falta a la nación española no son represiones ni cadalsos, no son destierros. Lo que nos hace falta es el respeto a la ley”.

De todas formas, el monarca ha sido bastante cauteloso al hablar de nuestro pasado reciente. "Es duro mirar hacia ese largo pasado y es doloroso pronunciar estas palabras. Aunque es cierto también que hubo grandes avances de excelencia en no pocos ámbitos sociales, culturales y científicos, avances que no debemos olvidar puesto que también forman parte de nuestros cimientos como país", ha dicho sin hacer ninguna mención a las víctimas del franquismo, como sí la ha hecho a las víctimas del terrorismo. Esa omisión ha sido lamentada por algunos de los líderes políticos que han asistido al acto como Pablo Iglesias.

Al hablar del recorrido que ha llevado a España hasta el momento actual, el Rey ha asegurado que "hoy es un país respetado, apreciado y por qué no decirlo, querido, que ha logrado todo esto en un marco de libertad, solamente quebrantada durante años por aquel terrorismo felizmente derrotado con toda la fuerza de la sociedad española, con el peso de nuestro Estado de Derecho y con la cooperación internacional".

También la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha tenido palabras para las víctimas del terrorismo de ETA, que se recrudeció esos años "en su incesante empeño por hacer prevalecer su proyecto totalitario". "La cerril reacción de algunos frente al cambio quiso torpedear el proceso recurriendo a la violencia, e incluso al asesinato", ha señalado Pastor, que ha hecho hincapié en la "firme determinación del pueblo español". Y ha añadido: "Es posible, pues, afirmar sin ambages que, gracias a la participación del pueblo español, nuestra democracia se construyó democráticamente", ha destacado la presidenta del Congreso, que ha terminado su discurso proclamado que "suya es esta fiesta y suya es esta historia de éxito".

Pastor, que ha sido la primera en tomar la palabra ante los parlamentarios e invitados, ha celebrado el camino que condujo al país a la Constitución de 1978 y al actual sistema de libertades. "Ese tránsito de la dictadura a la democracia fue voluntad compartida por todo el pueblo español, encabezado, como ahora, por el Rey", ha destacado y en ese punto ha rendido homenaje al Rey Juan Carlos, el gran ausente en el acto conmemorativo que ha celebrado la Cámara, al señalar que “su nombre en la Historia no podrá nunca desligarse de la palabra democracia". La mención ha sido recibida con sonoros aplausos del hemiciclo.

Felipe González ni siquiera cruza la mirada con Pablo Iglesias

Como suele ocurrir en este tipo de actos solemnes, han abundado las anécdotas y, sobre todo, los gestos que se prestan a interpretaciones y chascarrillos. Esta vez, la Reina ha asistido con un gesto más relajado que durante la apertura de la XII Legislatura, cuando llamó la atención el rostro crispado que exhibió en el acto solemne desde que el principio hasta el final. Y eso que los diputados de Podemos tampoco han aplaudido a la pareja real cuando ha entrado en el hemiciclo ni a Felipe VI mientras pronunciaba su discurso. Sí ha aplaudido su líder, Pablo Iglesias, a la presidenta del Congreso cuando Pastor se ha referido a Josep Tarradellas y a Rafael Alberti.

Ha llamado la atención el cerrado aplauso que los diputados socialistas han dedicado al exvicepresidente Alfonso Guerra, cosa que no han hecho para recibir al expresidente Felipe González. Parece que el motivo ha sido, según los presentes, que el Congreso había colocado a Guerra en el gallinero y que ha sido el propio Grupo Socialista el que se ha encargado de rescatarlo para que se sentara en su antiguo escaño. González, que sí había ocupado un lugar en la bancada de su partido, ha llegado a estar al lado de Pablo Iglesias, casi rozándose, pero ha tenido mucho cuidado en no mirarle y mucho menos saludarle. De sobra son conocidos los ataques que el líder de Podemos ha dirigido con cierta frecuencia contra el histórico líder, hasta el punto de acusarle de tener las manos manchadas de cal viva por el caso de los GAL en el debate de la investidura fallida de Pedro Sánchez.

Sánchez, en cambio, ha permanecido en la tribuna de invitados ya que, pese a que asistido en calidad de jefe de la oposición, no tiene escaño desde que renunció a él tras haber dimitido como secretario general del PSOE y para no tener que abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.

Podemos contraprograma y homenajea a las víctimas del franquismo

Los diputados de Unidos Podemos-En Comù Podem-En Marea se han levantado en el hemiciclo a la entrada de Felipe VI al acto del aniversario de las elecciones de 1977, pero no le han aplaudido, mientras que los del PdeCAT han exhibido carteles con una urna para reivindicar el referéndum. Los diputados de Podemos han mostrado además claveles rojos con los que han querido honrar a los "héroes y heroínas" que lucharon contra la dictadura franquista. Son los claveles que previamente también han entregado a los asistentes al acto 'antifranquista' con el que Podemos ha contraprogamado los homenajes del Congreso a este aniversario.

Al acto, por cierto, han acudido representantes del PSOE, PNV, y PDeCat. Pedro Sánchez, a la salida del acto del Congreso, se ha comprometido a crear una ‘Comisión de la Verdad’ cuando sea elegido presidente para depurar todas las responsabilidades del régimen de terror franquista y para reconocer a las víctimas como se merecen.

Tras el aplauso que el hemiciclo ha rendido a Felipe VI, desde una de las bancadas se ha escuchado los gritos "Viva el Rey" y "Viva España", que ha sido respondido con la proclama de "Viva la democracia" desde la bancada de Podemos. La portavoz de Podemos, Irene Montero, ha asistido previamente en el Salón de Pasos Perdidos al saludo oficial de los Reyes a autoridades y personalidades políticas, así como los diputados de su grupo y miembros de la Mesa del Congreso, Gloria Elizo y Marcelo Expósito.

Irene Montero ha vestido además una camiseta alusiva a la matanza del 3 marzo de 1976 en Vitoria, que Podemos define como un "brutal episodio de represión de las clases populares y trabajadoras" cuando Manuel Fraga era ministro de Gobernación y Rodolfo Martín Villa, que asiste al acto de hoy, ministro de Relaciones Sindicales. Unidos Podemos pidió el martes en un escrito a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que Martín Villa fuera excluido de este homenaje y que no se le entregara la medalla que han recibido hoy los parlamentarios constituyentes por ser un reconocimiento que "no merece".

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