El PSOE considera que Rajoy no ha 'ninguneado' a Iglesias porque teme más a Sánchez

Los socialistas esperaban que Mariano Rajoy ninguneara a Pablo Iglesias y, en consecuencia, no gastara tantas energías en replicarle durante el debate de la moción de censura. Su sorpresa, según fuentes socialistas, fue que manteniendo un duelo tan prolongado tanto con el líder de Podemos como con su segunda, Irene Montero, quiso debilitar a Pedro Sánchez, a quien teme más como rival que al dirigente “podemita” tras su éxito en las elecciones primarias del PSOE.

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En las filas socialistas se consideró hoy que el duelo entre Rajoy e Iglesias ha dado alas al líder de Podemos en la medida que lo ha considerado un rival de peso ante la opinión pública manteniendo con el un duelo que ha obligado a seguir el debate mañana cuando esperaban que durara un día. Esa convicción se extendió al Ciudadanos y fue valorada de igual modo por fuentes tanto de Podemos como incluso del PP, quienes consideraron esta tarde que a Rajoy le interesa que Iglesias no se hunda para que, enfrentado al PSOE, divida a la izquierda.

En Podemos, no obstante, se consideraba que Rajoy también ha querido dificultar un futuro entendimiento entre socialistas y morados para presentar una moción en el futuro inmediato con más posibilidades de éxito que encabezaría Pedro Sánchez. De hecho, uno de los diputados que más influyen en Iglesias destacó a República.com que la autocrítica por los errores cometidos cuando no apoyaron a Sánchez en su investidura es una invitación a que el actual secretario general del PSOE haga otro tanto y estudie en serio la posibilidad de una nueva moción de censura en la que, eso sí, dicen, no se incluya a Ciudadanos.

El PSOE, en todo caso, estuvo ayer a la espera de lo que diga Sánchez sobre el discurso final que José Luis de Ávalos, el portavoz provisional, haga este miércoles por la mañana una vez decidido que la moción se votará el día 14 al mediodía. De hecho, fue evidente que Ávalos estaba más pendiente del móvil, por el contacto con Sánchez, quien seguía el debate por televisión, que de quienes le rodeaban. Sobre todo porque, como ya ocurrió la semana pasada, a su izquierda tenía sentado al todavía secretario general del Grupo Socialista, el diputado malagueño Miguel Ángel Heredia, un susanista a quien Sánchez quiere apartar por unas declaraciones a su juicio insultantes sobre su actuación política personal.

De hecho, Ávalos, situado en el primer escaño del Grupo en el pasillo izquierdo de hemiciclo, no intercambió ninguna opinión con él sobre el debate. Algo que se manifestaba ostentosamente cuando e fiel sanchista Odón Elorza bajaba del “gallinero” del hemiciclo a darle ideas al portavoz provisional que este fin de semana, tras el 39 Congreso del partido, será el número dos del PSOE como secretario de organización.

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