EL RETO DEL AGUA

El nivel de agua de los embalses baja al 43,2% y se encienden las alarmas: estamos ante el verano más seco en los últimos 60 años

El Gobierno presenta su estrategia para mejorar la gestión hídrica ante la continuidad en el tiempo de las altas temperaturas y la amenaza de las primeras restricciones de agua, aunque achaca todos los problemas al cambio climático

Imagen de la Presa del embalse de Navacerrada

EUROPA PRESSImagen de la Presa del embalse de Navacerrada. Rafael Bastante

La última ola de calor y la falta de lluvias ha hecho descender el agua embalsada en España al 43,2%, lo que ha provocado que se enciendan todas las alarmas ante una de las situaciones más críticas de las últimas décadas, con uno de los veranos más secos en 60 años. Según el Boletín Hidrológico Nacional, la reserva de agua en los embalses españoles está al 45% del total de su capacidad y se sitúa muy lejos de la media de los últimos diez años, en el 65%.

El agua embalsada ha descedido -a fecha del 19 de julio- hasta los 24.260 hectómetros cúbicos, lo que supone una bajada de un 1,2 % respecto a la semana pasada, y deja la reserva hídrica española al 43,2 % de su capacidad total, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que reflejan además la escasez de precipitaciones en la vertiente atlántica y "prácticamente nulas" en la mediterránea.

Las cuencas más castigadas por la falta de lluvias son la del Guadalquivir, al 26,4 % de su capacidad; la del Guadiana, al 27,5 %, y la de Guadalete-Barbate, al 29,9 %. Por el contrario, las que mejor estado presentan son las cuencas internas del País Vasco (al 85,7 %), la del Cantábrico Oriental (79,5 %) y la de Tinto, Odiel y Piedras (72,9 %).

El verano arrancó tras el segundo mayo más seco de los últimos 60 años según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Con esta situación, y según los datos del Boletín Hidrológico Nacional de Miteco, de la capacidad total peninsular del agua embalsada que es 56.136, en el actual año 2022 nos encontramos con un nivel de 24.260 hectómetros cúbicos, muy por debajo del nivel del año pasado, con 28.877 hectómetros cúbicos y muy lejos de los 35.335 hectómetros cúbicos embalsados hace diez años, en 2012.

Alarma ante las primeras restriccciones

Aunque la situación aún no es crítica, las alarmas se han disparado ya ante la continuidad en el tiempo de las altas temperaturas. Así, la escasez de agua embalsada ha llevado ya a las primeras restricciones en regiones como Navarra, Andalucía, Extremadura o las Islas Canarias.

La empresa pública Aguas y Saneamiento de la Axarquía (Axaragua) proponía este mismo miércoles 20 de julio que los ayuntamientos adoptaran planes de ahorro de agua para reducir en un 20% el consumo para abastecimiento humano. Su vicepresidente, Gregorio Campos, proponía así a la Junta General de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía que los ayuntamientos establezcan dichos planes de ahorro y reconocía: "La situación hídrica en la Axarquía es preocupante. El volumen almacenado en el embalse de la Viñuela, principal fuente de agua para consumo humano de muchos de los municipios de la Axarquía y con una importante demanda para su uso en regadíos de la comarca, es a día de hoy de 22,6 hectómetros cúbicos y el nivel del embalse es del 14 por ciento".

Las medidas que se adoptan para este plan de ahorro están contempladas en la Comisión de la Gestión de la Sequía de la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas, dentro del Decreto de Sequía de la Junta de Andalucía y consiste en la prohibición de:

  • Uso de recursos hídricos de consumo humano para el baldeo de calles
  • Llenado de piscinas privadas
  • Riego de jardines y parques tanto públicos como privados,
  • Lavado de coches fuera de los establecimientos autorizados
  • Campos de golf

En las Islas Canarias la situación es similar, con ejemplos como el del Cabildo de La Gomera, que ha declarado la emergencia hídrica de la Isla, por la situación especial de sequía, ante la falta continuada de precipitaciones y la reducción de las reservas de aguas en los acuíferos. Este contexto, según recoge Europa Press, motiva la adopción de medidas extraordinarias para garantizar el agua de consumo y de riego, para lo que se coordinan acciones desde el Consejo Insular de Aguas con los ayuntamientos y comunidades de regantes.

Navarra también está notando las primeras restricciones en municipios como el del Valle de Erro o Bera, donde su Ayuntamiento ha publicado un bando el pasado 19 de julio que según recoge su página web dispone que "debido a la ola de calor y sequía que vivimos, la escasez de agua es patente en Bera" por lo que el Consistorio de la localidad ha decidido prohibir varias actividades, entre ellas, la limpieza de coches y vehículos con agua de la red pública, la renovación de agua en piscinas privadas o la limpieza con mangueras o baldeos de plazoletas, terrazas, aceras y similares. El Ayuntamiento también ha pedido"regar las huertas con moderación".

En Extremadura, el sector primario está notando ya desde hace semanas las restricciones a los cultivos en las zonas de los canales del Zújar y Orellana y en la comarca de Tentudía, por lo que desde asociaciones como UPA-UCE Extremadura se reclama ya a la Junta de Extremadura medidas de apoyo urgentes para todos los agricultores de regadío que no han podido sembrar esta campaña debido a la sequía.

La gestión del agua

La falta de precipitaciones, la sequía, es finalmente la causa de este descenso en el agua embalsada y de estas primeras restricciones. Según las últimas proyecciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), el calentamiento global sería una de las cuestiones que explicaría esta situación de ausencia hídrica. Según estas proyecciones, la región mediterránea es especialmente sensible a los impactos del calentamiento global, existiendo una probabilidad elevada de descenso de los recursos hídricos en las cuencas hidrográficas que actualmente soportan los principales problemas de gestión del agua en nuestro país.

En este sentido, el último Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), aprobó las Orientaciones Estratégicas sobre Agua y Cambio Climático, un documento previsto por la Ley de cambio climático para establecer directrices y medidas en planificación y gestión del agua en España.

Y es que el Gobierno achaca las dificultades hídricas de nuestro país al cambio climático por lo que estas medidas, argumentan, incrementarán la resiliencia del país frente al calentamiento global con un horizonte temporal que mira al año 2030.

Como señalan desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el objetivo es identificar los retos en la gestión del agua y los instrumentos más adecuados para hacerles frente. Entre las medidas planteadas destacan:

  • La recuperación, restauración y protección de los ríos, lagos, acuíferos, y zonas húmedas, el incremento de la seguridad hídrica, la mejora del saneamiento y depuración en las aglomeraciones urbanas.
  • La lucha frente a la contaminación difusa o el avance en la gestión del riesgo de inundaciones o sequías.
  • Reforzar la financiación de las administraciones hidráulicas o por impulsar la agenda internacional del agua.
  • Impulso de las nuevas tecnologías, las actividades económicas sostenibles y la construcción de un modelo de gobernanza del agua transparente, equitativo y participativo.

Los instrumentos que permitirán desarrollar las medidas a implantar serán los Planes Hidrológicos de Cuenca, los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación o los Planes de Sequía, y la implantación de estas líneas de actuación tendrá como horizonte temporal el año 2030 en cuatro hitos, según informa el Ministerio en nota de prensa:

  • La aprobación de 2022 de los Planes hidrológicos del tercer ciclo y de los Planes de gestión del riesgo de inundación.
  • La finalización en 2025 del primer programa de trabajo del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.
  • La finalización en 2027 del tercer ciclo de planificación hidrológica y del segundo ciclo de planificación del riesgo de inundación.
  • La finalización en 2030 de la Estrategia y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.

 

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  • ¿Qué es el Boletín Hidrológico?

    El Boletín Hidrológico es una publicación de periodicidad semanal realizada por el Área de Información Hidrológica, que recibe los datos que se originan en las Confederaciones Hidrográficas y en las Administraciones hidráulicas intracomunitarias, la Agencia Estatal de Meteorología y Red Eléctrica de España, realizando el tratamiento técnico de la información para su presentación como soporte de las decisiones de gestión hídrica que se deben tomar a nivel nacional, con sus implicaciones técnicas, económicas y sociales.

    Según recoge el propio Ministerio para la Transición Ecológica y el reto demográfico, su objetivo es el conocimiento de las reservas hídricas de la última semana, el seguimiento, análisis y publicación de los datos hidrológicos que permiten conocer el estado de los volúmenes almacenados en todos los embalses peninsulares con capacidad mayor a 5 hm3, la situación de los sistemas de explotación, de las reservas destinadas a riego y abastecimiento de poblaciones, la energía hidroeléctrica almacenada (cálculo teórico) y la producida real, los caudales fluyentes de los principales ríos de cada cuenca y las precipitaciones semanales (fuente AEMET).

     

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