ANIVERSARIO DE LA CARTA MAGNA

El juego de los corrillos en el Día de la Constitución: Sánchez y Yolanda Díaz

La recepción de la Constitución resucitó el encuentro entre políticos y periodistas con todo el afán de protagonismo de unos y otros. Sánchez buscó empatía y Yolanda Díaz su juego

El juego de los corrillos en el Día de la Constitución: Sánchez y Yolanda Díaz

EFEEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

Había ganas de corrillos en el Día de la Constitución. Lo que se denomina corrillos es un encuentro informal entre un político y un grupo de periodistas, que se amontonan junto al dirigente de turno, en el que sólo preguntan y escuchan los que están más cerca y el resto intenta leer los labios.

Y tras dos años sin recepción y cóctel en el aniversario constitucional había muchas ganas por todas las partes. Pedro Sánchez hizo el corrillo más largo en tiempo y forma tanto en calidad de presidente de Gobierno, como de líder de la oposición. “A ver, disparad”, dijo el presidente a los periodistas desafiante, y los más cercanos dispararon a discreción.

Sánchez escuchaba, sonreía y contestaba. Su jefe de Gabinete, a Óscar López, que estaba dos metros por detrás, se le hacía el corrillo excesivamente largo. Y la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, como un periodista cualquiera más se arrimaba a poner la oreja.

Pero Sánchez buscaba esa empatía y se mostró accesible y simpático. “Lo intenta”, dijo una compañera. Pero la mejor frase que se escuchó en la recepción fue: “Tampoco Feijóo está sobrado de empatía”. Y es que también el líder del PP se mostró distante y se le vio hasta incómodo en todo el acto.

Lo cierto es que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se estrenaba en el evento y hacía su particular corrillo. Más corto que el de Sánchez, dicen. Pero sin ser eclipsado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien decidió no estar en la recepción y sólo hacer unas declaraciones en la carpa al principio del acto, que hizo esperar a Feijóo varios minutos hasta que acabó..

Tras el discurso de Batet, todo eran corrillos en el mítico Salón de los Pasos Perdidos del Congreso. “Te das la vuelta, y te metes en un corillo”, decía un compañero en la atiborrada sala de los Pasos Perdidos de la Cámara Baja. A un lado Inés Arrimadas, al otro Irene Montero; y el corrillo eterno fue el de la vicepresidenta del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz.

Díaz, en su primer corrillo en el Día de la Constitución, se hizo eterna. Fue la última en irse, y rodeada constantemente de periodistas. Y contó, a su forma, sus tiempos, su estrategia y las encuestas que la posicionan como la “gran esperanza roja”. Pero todo… a la gallega. Diaz buscó su juego.

Estuvo el presidente extremeño Guillermo Fernández Vara, que no entendió como en tiempo electoral no hubiera más presidentes autonómicos socialistas. Pero marcó su impronta. El presidente andaluz, Juanma Moreno, derrochó empatía. Y también estuvo la presidenta del Consejo de Estado, Magdalena Valerio, en su nueva función institucional.

Y muchas ministras y ministros del PSOE, donde Pilar Alegría y Raquel Sánchez hicieron sus corralitos. Y hasta el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, al que no se le vio muy contento.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, siempre impecable, también hizo de perfecta anfitriona, Y no faltaron embajadores, empresarios, allegados y menos gente de la cultura que en otros tiempos, que deambularon durante unas dos horas por las salas del Congreso.

Fue el día del fin de la pandemia. El juego de los corrillos ha vuelto.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".