El imparable precio de la luz centra la contienda política dentro y fuera del Gobierno de Sánchez

El presidente no sabe cómo bajar los precios, Díaz le pide a UP ‘cuidar la coalición’, el PP aprieta con la electricidad y Vox convoca una manifestación

montaje final

La política española es un circo de tres pistas en el que se celebran las justas de: los graves problemas económicos y sociales del país; el tenso debate judicial que incluye el bloqueo del Poder Judicial las invectivas de la fiscalía contra el Rey emérito, los recursos de los indultos y la recusación de la fiscal general; y la cuestión catalana, ahora relegada al número de los clowns por el espionaje ruso Puigdemont, y que puja por reaparecer en la esperada ‘mesa de diálogo’ en un escenario catalán desactivado por los indultos a los golpistas del procés.

Poco le ha durado a Pedro Sánchez el festejo desorbitado de la operación de repatriación española en Afganistán. Una gota de agua en medio de la gran tormenta de la derrota americana y aliada a manos del ejército tribal de los talibanes con los que el gobierno afgano y su ejército no querían luchar.

Los destellos de la repatriación organizada por España se apagaron y en su lugar reapareció dentro y fuera del Gobierno el problema hoy ‘incurable’ del precio de la luz con el que el Gobierno no sabe qué hacer.

Y que en UP, que tanto había denunciado a las compañías eléctricas, se ha convertido en su caballo de batalla y por ello amenazan ‘con la boca chica’ a Sánchez con romper el gobierno de coalición, o bloquear los PGE de 2022, lo que ha llevado a la vicepresidenta Yolanda Díaz, a pedir a UP que ‘cuide la coalición’, o de lo contrario -se entiende- ella se irá y llegará el PP.

En UP, sin Pablo Iglesias y con el débil trío de Belarra, Montero y Echenique al frente del partido, enseñan los dientes de estos tres ‘caniches’ cabreados pero sin impresionar a nadie. Y da la impresión de que en esto de la luz se allanarán ante Sánchez, al tiempo que abren otros frentes sobre la subida simbólica del SMI de 15 euros (cuando la inflación se acerca al 4 %) o sobre los precios de los alquileres y la reforma laboral.

Unos terrenos pantanosos que vigilan de cerca y en Bruselas los ‘hombres de negro’ de la UE que son los que tienen la llave de los fondos europeos de la UE por los que suspira España y el resto de naciones de la Unión.

La trifulca judicial

La judicialización de la política española lo abarca casi todo y va desde los casos de Gürtel y Kitchen (desde donde el desvergonzado ex ministro de Interior, Fernandez Díaz, quiere sacudirse sus graves responsabilidades), a la situación procesal del Rey Juan Carlos I al que el fiscal del Tribunal Supremo ha atribuido la condición de ‘comisionista internacional’ y presunto autor de los delitos ‘fiscal, blanqueo, cohecho y tráfico de influencias’ en base a unos misteriosos indicios que no son pruebas.

Un disparate que dicha fiscalía ha puesto por escrito para justificar así una comisión rogatoria a Suiza en la que la fiscalía española pide movimientos de cuentas de la Fundación Zagatka que preside el primo del Rey emérito, Alvaro de Orleans a quien se considera testaferro de don Juan Carlos.

Pero la maniobra de la fiscalía se ha excedido en sus calificaciones y en su procedimiento y ello ha provocado la protesta airada el abogado del Rey emérito, Sánchez Junco, que acusó al fiscal de conculcar la presunción de inocencia del monarca y de desprestigiarlo ante la opinión pública tras la filtración del famoso escrito enviado a Suiza.

Luego, están en la Sala Tercera del Tribunal Supremo los recursos que PP, Cs y Vox han presentado contra los indultos concedidos por Sánchez a nueve de los golpistas catalanes. Indultos que los recurrentes consideran ilegales y arbitrarios.

Y también ante dicha tercera Sala del Supremo, ‘de lo contencioso y lo administrativo’, Vox ha presentado recusación contra el nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado por su connivencia más que flagrante con el Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE, además de con el intrigante ex juez Garzón -el que con un papel mojado de la ONU quiere que lo restituyan como juez- y con el famoso ex comisario Villarejo.

Y por supuesto en esta segunda pista del gran circo político nacional figura en un lugar destacado la aplazada y pendiente renovación del Poder Judicial que es la palanca que le falta a Pedro Sánchez para completar su inmenso poder y que Pablo Casado acepta renovar si se despolitízanos led una vez por todas los nombramientos del Consejo General del Poder Judicial. Algo imposible de imaginar en los planes de Sánchez y menos aún después de las machadas lanzadas al viento por su ministro Bolaños, que ofreció claras pruebas de no saber lo que es la Justicia ni la Democracia.

Lo de Cataluña se desinfla

Es cierto que los indultos y la salida de la cárcel de los golpistas catalanes ha desactivado mucho la tensión en el independentismo catalán y rebajado sus quejas en el ámbito europeo e internacional.

Si a todo ello añadimos la continúa tensión entre Puigdemont y Junqueras, que se vieron en Waterloo casi sin hablarse, y el rocambolesco episodio de los contactos de Puigdemont con el espionaje ruso de Putin, veremos que el independentismo catalán está de capa caída y bastante desinflado.

Aunque es cierto que Sánchez necesita los votos de ERC -como los de UP- para aprobar los PGE de 2022. Y por ello en la esperada y todavía sin fecha ‘mesa de diálogo’ catalana donde Aragonés, espera conseguir algo más que la anunciada financiación (1.700 M) del aeropuerto del Prat. Pero que se olvide lo de su pretendida amnistía y del referéndum de autodeterminación, porque eso no llegará ni ahora ni antes de 2030 como espera Aragonés.

Y así están las cosas en las tres pistas del circo político español, donde no hay que descartar novedades imprevistas que en cualquier momento se nos pueden presentar.

Sobre el autor de esta publicación

Arturo Carretero

Arturo Carretero (Madrid, 1985) es licenciado en Periodismo. Empezó a dar pasos en la profesión como redactor del teletexto de Cuatro y LaSexta. Posteriormente llegó a Estrella Digital, donde cubrió la información de sociedad y, más tarde, la de política nacional desde el Congreso de los Diputados. En 2011 desembarcó en República.com, donde trabaja como redactor en varias secciones, empleo que ha compaginado con diferentes proyectos, como el blog de viajes Viajealsol.com