Dimiten 5 dirigentes de UPyD por la debacle en Andalucía y la falta de autocrítica de Díez

Entre los dirigentes que dejan su cargo, de momento solo en la Dirección, está la diputada Irene Lozano, que ha pedido la dimisión de su líder

rosadiez2Rosa Díez, Carlos Martínez Gorriarán, Álvaro Anchuelo e Irene Lozano

Los diputados de UPyD Irene Lozano y Álvaro Anchuelo y otros tres dirigentes del partido han anunciado la noche de este lunes que abandonan sus cargos en la Dirección de la formación magenta tras dejar constancia de sus críticas por la gestión de Rosa Díez al frente del partido, sobre todo tras la debacle en las elecciones andaluzas, en las que el partido no ha conseguido ni un solo escaño. No entienden, aseguran fuentes cercanas al partido, que Díez se niegue todavía a pactar con Ciudadanos.

Al parecer, el Consejo de Dirección sometió a votación a última hora de la noche la posibilidad de que la formación magenta pactase con Ciudadanos para presentar candidaturas conjuntas en futuros comicios electorales, pero la propuesta no salió adelante, lo que provocó la dimisión en bloque.

La propia Irene Lozano confirmó en su cuenta personal de Twitter el abandono de su cargo. "Sí, he dimitido de la dirección de UPyD", señaló la diputada desde 2011 y portavoz de UPyD en las comisiones de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional para el Desarrollo, Defensa, de Control Parlamentario de RTVE y sus Sociedades y para la Unión Europea. Junto a ella, han abandonado la Dirección de la formación Luis de Velasco, Rodrigo Tena, Álvaro Anchuelo y David Andina.

Ya este martes por la mañana, Lozano ha asegurado que incluso pidió la dimisión de Rosa Díez. En declaraciones a la Cadena Ser, ha detallado que este lunes en concreto ella planteó que debía dimitir toda la dirección por llevar al partido a "no obtener representación alguna" en el Parlamento andaluz. "Hemos reconocido el fracaso pero la consecuencia obvia es que alguien tenía que dimitir", ha dicho, tras lo cual ha insistido en que Díez es la primera que debería dar ejemplo.

De hecho, ha afirmado que le sorprendió la reacción de la líder del partido dejando claro que no dimitiría y ha avisado de que, como ella, los miembros de UPyD se sumaron al proyecto porque una de las cosas que no le gustaban de la política son las "reacciones de política vieja" como la gente que "se aferra al sillón" y los partidos que dejan de ser "un instrumento para los ciudadanos" y se convierten "en un fin en sí mismos".

A las críticas de Lozano se han sumado otras voces internas que han puesto en cuestión, y en público, la estrategia llevaba a cabo por Rosa Díez al frente del partido. Así lo han hecho también, por ejemplo, el diputado y candidato a la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, o el diputado Álvaro Anchuelo.

Cantó ha sido uno de los más duros con Díez y ha dicho en su Twitter que el partido debe "responsabilizarse de las decisiones que nos han traído aquí", calificando la rueda de prensa de su 'jefa' de "decepcionante", en tanto que Álvaro Anchuelo, habitualmente muy comedido, ha escrito también un tuit en el que calificaba el resultado de UPyD de "malo sin matices" y advertía de que habrá que extraer "de una vez" las consecuencias.

En ambos casos se trata de dirigentes muy próximos a Rosa Díez que, por primera vez, públicamente, daban muestras de manifiesta disconformidad con la estrategia de la ejecutiva.

Por si fuera poco, el eurodiputado de UPyD Fernando Maura ha dicho en el programa 'La Brújula', de Onda Cero, que el partido "como proyecto político está acabado" porque "no tiene espacio político". Según Maura, "UPyD el 22 de marzo ha tenido básicamente la certificación de defunción como partido" y que "no existe desde el punto de vista electoral".

Rosa Díez ofreció este lunes una rueda de prensa previa al Consejo de Dirección en la que, aunque admitió los malos resultados, dijo que tenía "fuerzas" para continuar liderando el partido mientras tuviese el apoyo de la militancia.

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