Díaz salva en Andalucía su primer 'match-ball' y logra unir a la izquierda

El candidato favorito de Pablo Iglesias reconoce que fue decisiva la intervención de la vicepresidenta y su equipo para llegar al acuerdo. La posible candidata a las elecciones generales sale con éxito del primer ensayo de lo que quiere hacer a nivel nacional

El alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz; la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; el ministro de Consumo y líder de IU, Alberto Garzón; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la secretaria general de UGT Andalucía, Carmen Castilla, y el secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, hoy jueves en la caseta de UGT de la Feria de Abril de Sevilla.

EFEEl alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz; la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; el ministro de Consumo y líder de IU, Alberto Garzón; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la secretaria general de UGT Andalucía, Carmen Castilla, y el secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, hoy jueves en la caseta de UGT de la Feria de Abril de Sevilla.

Hubo rumores el viernes por la mañana de que la izquierda andaluza iba a implosionar. Hubo rumores el viernes por la mañana de que la implosión de la izquierda pasaría de Despeñaperros y tendría consecuencias en los ministerios gobernados por Unidas Podemos y hasta en el Grupo Parlamentario. Hubo rumores el viernes por la mañana de que la carrera política de Yolanda Díaz para unir a la izquierda había acabado antes de empezar.

No eran rumores infundados. Formaban parte de esos juegos políticos que maneja la izquierda con maestría en las negociaciones difíciles, que pasan por lanzar mensajes al aire con advertencias o amenazas para forzar la cuerda asumiendo el riesgo de que pueda romperse. Y a punto estuvo de hacerlo.

El juego de la cuerda estaba en si la izquierda a la izquierda del PSOE, en unas elecciones tan importantes como las andaluzas, donde tiene derecho a voto cerca del 20% de los ciudadanos españoles, iba a ser capaz de ir unida en eso que se ha dado en llamar “un frente amplio”, dejando a un lado sus filia y fobias habituales.

Pero había más en juego. Yolanda Díaz, que se desvinculó de las elecciones en Castilla y León, ya no podía hacerlo de las andaluzas, y era su prueba piloto de si ese objetivo que tiene de conformar, unir o “sumar” -como le gusta decir-  un amplio espacio de izquierda era mínimamente viable.

Se vistió de rojo, no de faralaes, y paseó el jueves la feria de Sevilla del brazo de su apuesta por encabezar esa candidatura de unidad, Inmaculada Nieto. Cuando al mismo tiempo el exlíder de Unidas Podemos Pablo iglesias apostaba por un candidato de su formación: el guardia civil Juan Antonio Delgado, a quien calificó como “un candidato increíble por su perfil de guardia civil”.

Era un pulso en toda regla a veinticuatro horas de presentar las candidaturas. Izquierda Unida y Más Andalucía, Equo y otras fuerzas más pequeñas ecologistas y andalucistas apostaban por la candidata de Díaz, pero Unidas Podemos quería que el candidato fuera de su filas. Además, había otras diferencias sobre los cabeza de lista provinciales y los puestos previsibles de salida.

El mal ambiente que había hizo que las negociaciones se pararan en gran parte de toda la tarde/noche. A las 22.00 horas se daba por hecha la ruptura y que habría tres listas. La del llamado frente amplio con Inmaculada Nieto; otra de Unidas Podemos con Juan Antonio Delgado; y la irredenta Teresa Rodríguez con Adelante Andalucía. A las 23.00 horas algunos periodistas supieron que algo se empezaba a mover y que se reanudaba el diálogo por lo que hasta anunciaron el acuerdo, para media hora después decir que todavía no estaba cerrado. Y a las 23.58 horas, dos minutos antes de cerrarse el plazo, se registraba una candidatura conjunta de toda la izquierda aunque, para que el culebrón no terminase, se hizo sin incluir a Unidas Podemos en el frente amplio que se llamará “Por Andalucía”.

En principio parecía un tema menor, pero al rechazar la Junta Electoral de Andalucía integrar a Unidas Podemos en la coalición “Por Andalucía” por haberlo hecho pasado el plazo, todo se complica. Unidas Podemos presentará recurso pero, de no prosperar, sus dirigentes tendrán que ir como independientes en las listas, no aparecerá el nombre de esta formación en las papeletas y, además, no tendrán derecho a las subvenciones electorales.

El papel de Díaz y su equipo

Todas las lecturas de lo ocurrido pasan por Yolanda Díaz que, de esta forma, logra por primera vez uno de los objetivos fundamentales que tiene, si finalmente da el paso de ser candidata a la Presidencia del Gobierno: unir a toda la izquierda a la izquierda del PSOE.

Y el paso dado no es menor, porque Unidas Podemos comparte por primera vez listas con Más País, la escisión protagonizada por Íñigo Errejón tras su enfrentamiento con Pablo Iglesias.

Para ello, Díaz y su equipo se emplearon a fondo en la negociación en la recta final del día. De hecho, hasta el propio candidato que proponía Unidas Podemos lo admitió en un tuit: “El frente amplio será una realidad en Andalucía. Agradezco a Yolanda Díaz y a su equipo la implicación en las últimas horas para cerrar el acuerdo, por el que Inma Nieto será candidata. Viva Andalucía”, escribió Juan Antonio Delgado media hora después del pacto.

Díaz ha salvado así su primer match-ball. Aún le queda mucho partido y sabe que no lo tendrán fácil. Pero, de momento ha dado un paso decisivo para intentar conformar un proyecto político de cara a las elecciones generales. Nadie sabe con seguridad si no hubiera decidido romper la raqueta si la bola se hubiera salido de la raya blanca.

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