Cuarenta y cuatro años después la Constitución ni se cumple ni se cambia

Este martes se celebrará en el Congreso su aniversario, donde volverá el cóctel y los corrillos políticos suspendidos desde 2019 por la pandemia

Cuarenta y cuatro años después la Constitución ni se cumple ni se cambia

EFEDia-de-la-Constitucion

Este martes se celebrará en el Congreso de los Diputados el 44 aniversario de la aprobación de la Constitución, volviéndose a la tradición de celebrar un cóctel entre políticos, personalidades destacadas de diversos ámbitos y periodistas, tras el discurso previo de la presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet. En los últimos dos años por la pandemia se había limitado el acto al discurso presidencial en cerrado.

Pero, además, este 44 aniversario de la Carta Magna viene claramente marcado por dos factores: las acusaciones del incumplimiento de la Constitución por la no renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el hecho que parece haber asumido todos los partidos de descartar cualquier cambio del texto legal.

Las acusaciones del Gobierno y de otras formaciones políticas al Partido Popular de incumplir la Carta Magna por bloquear el CGPJ seguro que será objeto de debate y de los corrillos periodísticos, a lo que ahora se puede añadir qué posición tomará el Consejo del Poder Judicial a la hora de admitir los dos nombramientos hechos por el Gobierno para el Tribunal Constitucional.

A día de hoy, el Gobierno da casi por hecho que acabará la legislatura sin esta renovación, lo que piensa denunciar cada vez que tenga ocasión al entender que es una deslealtad y falta de sentido de Estado del PP. Hay que recordar que este órgano sólo se ha renovado cuando el PP estaba en el Gobierno y el PSOE en la oposición, y nunca al contrario.

La Constitución, intocable

Pero, además, se celebra este aniversario, tal vez por primera vez, con el debate enterrado sobre posibles cambios en la Carta Magna. Todos los partidos parecen haber tirado la toalla y hasta desde el mismo PSOE se constata que no hay una mayoría en la Cámara Baja para los más mínimos retoques.

Esto no siempre fue así. Hay que recordar que allá por 2003 fue el entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero quien planteó la necesidad de abordar cuatro cambios en la Carta Magna: cambiar la igualdad entre hombres y mujeres en el acceso a la Jefatura del Estado; incorporar el nombre de todas las comunidades autónomas al texto constitucional (donde no aparecen); la recepción de la Constitución europea en la Constitución española y la reforma del Senado. Todo quedó en papel mojado.

También Pedro Sánchez como líder de la oposición propuso crear una subcomisión en el Congreso para abordar la reforma de diversos aspectos de la Constitución, y el PP de Mariano Rajoy aceptó su creación. Pero apenas hubo reuniones ni avances concretos, y las sucesivas citas electorales que vinieron después eclipsaron todos los trabajos.

Ya con Pedro Sánchez en el Gobierno, se plantearon otras reformas como acabar con la inviolabilidad del rey que recoge la Carta Magna. Pero también se quería blindar en la Constitución la subida de las pensiones con respecto al IPC, blindar la Sanidad y la Educación o avanzar hacia una España federal. Además de sustituir el término “disminuido” por “personas con discapacidad”. Pero ni siquiera este último cambio fue posible de consensuar.

Los socios del Gobierno, Unidas Podemos y más concretamente Izquierda Unida llevan años pidiendo ir más allá e, incluso, avanzar hacia un nuevo proceso constituyente y una reforma integral de la Carta Magna. Esta propuesta parece toda una quimera y ni el PSOE está a favor de abrir en canal la Constitución.

Así las cosas, y tal y como está correlación de fuerzas y las que apuntan todas las encuestas para las próximas elecciones generales, parece claro que la Constitución de 1978 se podría llamar “la intocable” y va camino de su medio siglo de vigencia sin apenas modificaciones.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".