EL PODCAST DE CORINNA

Corinna sugiere que ha sido una mujer maltratada

La alemana desvela en ‘La sangre es más espesa’, el sexto capítulo de su culebrón, un incómodo encontronazo con la Reina Sofía y las amenazas que la llevaron a romper su relación con el Rey

EFECorinna revela en un podcast detalles íntimos de su relación con Juan Carlos

La venganza de Corinna, su afrenta real, pierde gas a medida que se publican nuevas entregas del podcast Corinna y el rey. La ex amante del emérito comenzó hilando muy fino. Anunció su nueva aventura mediática el 2 de noviembre, justo el día del cumpleaños de la Reina Sofía; se estrenó justo en la víspera de que se reanudaran en el Tribunal de Apelación británico las sesiones de la demanda por acoso que la alumna aventajada de Maquiavelo interpuso a Juan Carlos I; con sus primeras acusaciones ocupó las portadas de muchos medios, pero a medida que se alarga el culebrón, Corinna pierde la partida por tiempo.

Se acaba de publicar la sexta entrega del folletín titulada La sangre es más espesa. En 35 minutos la alemana desenmascara cuatro momentos de su relación con el monarca: el día en que Juan Carlos le ofreció un título de princesa de Borbón a cambio de convertirse en su esposa, cuando le reclamó la devolución de los 65 millones de euros, el día que coincidió, por casualidad, con la reina Sofía en un pequeño hotel de Nueva York y las presuntas amenazas recibidas por culpa de su enfrentamiento con el emérito.

Corinna se emperró en dar jaque mate al rey. Estudió su jugada al milímetro, valoró el revuelo que supondrían sus declaraciones y quiso jugar una partida clásica, de esas eternas, tipo el duelo histórico entre Kasparov y Karpov. No se dio cuenta de que en el siglo XXI las batallas perpetuas ya no se estilan. Puede que una partida clásica, a 90 minutos, le hubiera funcionado, pero a medida que el culebrón se alarga, cuantas más partidas Blitz juega, el podcast se le va de las manos.

Corinna ha pasado de poblar portadas a pasar de refilón por la sección de corazón. Sus ansias de venganza y la falta de previsión de la jugada la han cegado. No supo ver que su noticia, seis partidas más tarde, iba a perder una de las características propias de la información, la novedad. Ya lo dice el refranero español: lo mucho cansa y lo poco gusta.

¿Quién es Corinna? ¿Mariquilla la fantástica o una mujer temerosa, amenazada por el trasatlántico real? Seguramente una mezcla de ambas. Quién sabe. El caso es que ella arranca su último capítulo desvelando una segunda proposición real de matrimonio. “Me llevó a uno de los salones y, básicamente, me dijo que me amaba, que quería casarse conmigo y que quería vivir conmigo para siempre. Estaba un poco nervioso y su respiración era inestable. Entonces, me pidió matrimonio. ¡Otra vez! Otra propuesta de matrimonio”. Según el podcast, “Corinna intentó no reírse, seguía teniendo el enorme diamante de compromiso que le dio en 2009 guardado en una caja fuerte. Es triste ver en qué se ha convertido el amor que sentían el uno por el otro”, revela la narradora. Corinna corta el dolor de raíz. “Me di cuenta de que el rey católico nunca podría divorciarse”, confiesa mientras la voz en off subraya que esa proposición había llegado tarde, “su corazón se había endurecido”.

Desesperado, Juan Carlos, siempre según el podcast, jugó una última baza. Si acepta la propuesta, le promete a Corinna Larsen convertirla en Alteza Real y Princesa de Borbón. Un título completamente falso. “No me lo tomé en serio, me lo tomé como la proposición de un hombre bastante desesperado”, comenta la empresaria enganchando la narración con la anécdota de la abdicación.

Amenazas y encontronazo con la Reina

El 2 de junio de 2014 Juan Carlos I anuncia que abdica la Corona de España en favor de su hijo, Felipe. Ese día, Corinna estaba en Nueva York con su primer marido, juntos iban a visitar a su hija Anastasia. Nunca imaginó que en aquellos días tan importantes para la corona española se iba a topar con la Reina Sofía y, mucho menos, que amante y esposa compartiría hotel, un alojamiento en el Upper East Side de Nueva York “donde se celebra el after party de la fiesta del MET con todas las celebrities”.

Cuando Corinna recibió la llamada del conserje anunciándoles que la Reina Sofía estaba allí, la alemana no lo entendió. “Creo que fue premeditado que ella estuviera en ese país. Cuando tu marido abdica el trono de España, siendo, además, una decisión histórica sin precedentes, y tú hijo se convierte en rey, no es precisamente un día en el que tú quieras viajar", acusa Corinna Larsen al tiempo que desvela que se topó con la Reina en un restaurante italiano de Madison Avenue. “Ella estaba con una amiga y me miró fijamente. Cuando entré fue casi como si estuviera buscando un enfrentamiento para poder decir que era la pobre víctima, la esposa traicionada el día de la abdicación de su esposo. Y aquí está la horrible amante”. Nueva York no es como Madrid, allí si te puedes encontrar a tu ex o a la amante de tu marido.

Corinna, de nuevo, saca a relucir los puñeteros 65 millones de euros que ella considera le regaló su majestad a modo disculpa dos años antes y termina revelando su versión de la ruptura del amancebamiento. “Sentía que estaba en peligro. (…) Cuando una expareja discute se necesitan dos para bailar el tango, pero esto no ocurre siempre. Hay miles de ejemplos de hombres que no pueden aceptar que su expareja se mude o no quiera estar más con ellos. Y las mujeres son asesinadas, desfiguradas, abusadas físicamente. Es un problema enorme y estos casos se cuentan por miles en todo el mundo. Yo estaba lidiando exactamente con el mismo tipo de obsesión con la que están lidiando otras víctimas”.

Corinna concluye su denuncia con unas declaraciones que coinciden con la versión judicial emitida en el caso que la enfrenta con Juan Carlos en los juzgados londinenses. Le acusa de amenazas, recuerda una llamada intimidatoria el día de su 50 cumpleaños, incluso, compara a su examante con los peores dictadores de la historia y se atreve a pintar un retrato desconocido del emérito. “Es lo que hacen los dictadores y los gobernantes autoritarios, son jugadas como las de Franco, Stalin, y estamos en el siglo XXI. España es una democracia. Creo que la gente aún no es consciente de que el espíritu de Franco está vivo y coleando”.