Batacazo del Gobierno: el Congreso rechaza el Real Decreto para confiscar el superávit de ayuntamientos

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el presidente de la FEMP, Abel Caballero, deberían de presentar su dimisión

La mayoría del Congreso de los Diputados rechazó e invalidó el Real Decreto con el que Gobierno de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias pretendía confiscar, un tanto a la desesperada y por 15 años, los superávits de los ayuntamientos españoles.

Un sonoro batacazo del Gobierno que además se convierte en un récord porque es la quinta vez que el Parlamento ha rechazado un Real Decreto, desde el inicio de la Transición.

Y operación con la que el Ejecutivo de Sánchez y, especialmente su ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pretendían apropiarse de los ahorros municipales, con el apoyo del alcalde socialista de Vigo, Abel Caballero, en su condición de presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que apoyó la iniciativa solo con votos socialistas y con el voto de ‘calidad’ de Caballero, un traidor a la FEMP que debería presentar su inmediata dimisión.

Que es lo mismo que debería hacer la bronca y ahora fracasada ministra de a Hacienda que con esta maniobra confiscadora pretendía tapar los muchos agujeros que tiene en la cuentas publicas, en vez de recortar los gastos más superfluos con los que incluye el macro Gobierno de Sánchez y sus cientos de asesores contratados.

La ministra pretendía disponer de los 14.000 millones de los ahorros de los ayuntamientos a cambio de un pequeño anticipo del 35 % de los ahorros de los municipios, a lo que la mayoría del Congreso dice ‘no’, mientras que la ministra, que se ha negado a negociar les amenaza con no ofrecer una otra alternativa ni cambiar la Ley Presupuestaria que bloquea dichos fondos que tampoco quiere desbloquear el Gobierno.

Agujeros que están obligando al Gobierno a preparar unos Presupuestos en los que se incluirá la congelación de los salarios de los funcionarios, que ya han iniciado su revuelta particular contra el Ejecutivo como se sublevaron en su día muchos de los alcaldes de los municipios españoles.

A Sánchez no le salen las cuentas y tiene sobre la mesa la amenaza, cada vez más cerca, de una segunda y dura oleada de contagios y muertes por el Covid-19, con el agravante de que se aplazan las vacunas que el Gobierno pretendía aplicar en noviembre a tres millones de españoles, por causa de los problemas detectados en la vacuna AstraZeneca que España ya había comprado.

Y retraso también en la llegada de los fondos europeos acordados por la UE para la recuperación económica (los 140.000 millones de euros), por lo que Sánchez se verá obligado a pedir el rescate de los otros Fondos MEDE y ayudas de la Comisión Europea para los ERTES, el paro y las empresas.

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