Arranca la campaña electoral en Andalucía que atisba un cambio de ciclo político

El PP parte como gran favorito, el PSOE puede cosechar el peor resultado de su historia, Vox sigue creciendo, Ciudadanos al borde de la desaparición y la división de la izquierda vuelve a penalizarla

Arranca la campaña electoral en Andalucía que atisba un cambio de ciclo político

Juanma Moreno

Juanma MorenoTodo indica que las elecciones andaluzas del 19-N, cuya campaña electoral comienza este viernes, atisban un cambio de ciclo político que puede marcar tanto las elecciones autonómicas y municipales del último domingo de mayo de 2023, como las generales previstas para diciembre.

Así lo prevén todas las encuestas, incluida esta vez la del CIS, que dibujan un panorama postelectoral muy diferente a 2018, con actores bien distintos y con un corrimiento de votos muy importante.

Baste recordar que en 2018 el PSOE fue la fuerza más votada con más de 250.000 votos por encima del PP, que Ciudadanos quedó a 90.000 sufragios de los populares y logró 21 escaños o que VOX apareció como un fenómeno extraño en la política española por primera vez logrando 12 diputados y más del diez por ciento de los votos.

En el arranque de la campaña, siempre según los sondeos, todo parece haber cambiado. El PP parte como gran favorito, el PSOE se hunde y puede cosechar el peor resultado de su historia, Vox ya no es una singularidad en el panorama político y siguen creciendo, mientras que Ciudadanos parece estar al borde de la desaparición. La izquierda, de nuevo se presenta dividida, y está lejos de tener relevancia en una posible gobernabilidad.

En poco menos de cuatro años, todo ha cambiado en el escenario político en Andalucía. Y así están las perspectivas de cada partido.

Partido Popular

Juanma Moreno Bonillla no ganó las elecciones de 2018 y sólo el empecinamiento de Ciudadanos por echar al PSOE del Gobierno andaluz le llevó a la Presidencia del Gobierno. En un principio, todo el mundo apostaba porque sería un Gobierno transitorio de una legislatura,y con grandes episodios de inestabilidad. Y no fue así.

El presidente andaluz optó por un perfil moderado, sin estridencias, sin grandes medidas pero sin grandes errores. Y le ha funcionado.

Moreno Bonilla se presenta a las elecciones como un candidato moderado, sin estridencias, que no despierta pasiones, pero tampoco odios, y es su mejor carta de presentación. Además, sea verdad o no, ha marcado distancias con Vox lanzando hasta lanzar el órdago de que si no puede gobernar con estabilidad repetirá elecciones. El “soldado Bonilla”, como la bautizó la ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, va a estas elecciones con galones de general.

El PSOE

Lo del PSOE, tras el 19-J, huele a catástrofe. Los socialistas nunca supieron hacer oposición a Moreno Bonilla, aunque Susana Díaz quiso intentar renacer sus cenizas, buscó volver a conectar con el tejido social y preparar la reconquista. Pero no la dejaron. Pedro Sánchez y Ferraz, entre odios y fobias, decidieron que no podía ser la candidata y forzaron unas primarias para sacarla de la dirección del partido. Dicen algunas fuentes que la primera opción para sustituirla era la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pero que ella no quiso. Y entonces se recurrió al mayor activo político que tenía el PSOE en Sevilla, Juan Espadas. Ferraz y Sánchez echaron el reto para que ganase las primarias, y así fue, aunque Díaz casi logró el 40% de la militancia.

Desde entonces, Espadas ha intentado consolidarse como líder del PSOE andaluz y también pelear con Moreno Bonilla en busca de ese perfil moderado. Pero no ha cuajado en el partido -y más tras la limpia que hizo en las listas del llamado “susanismo”- ni en la sociedad andaluza, no sólo por su alto nivel de desconocimiento entre la población según todos los sondeos, sino porque está menos valorado que el candidato de Ciudadanos, según el CIS.

El “susanismo” está callado y no ha puesto palos en las ruedas en esta campaña, pero de confirmarse los pronósticos, el PSOE de Andalucía puede convertirse en un polvorín.

Ciudadanos

El candidato de Ciudadanos, Juan Antonio Marín Lozano, que empezó su carrera política en Alianza Popular, no tuvo duda desde el minuto uno tras conocerse los resultados de las elecciones andaluzas del 2018 que pactaría con el PP.

Se colocó como vicepresidente del Gobierno andaluz y ha jugado un papel entre moderado y conciliador, pero dejando todo el protagonismo a Moreno Bonilla. Sigue estando bien valorado entre los andaluces, y es lo que le puede salvar para seguir en el Parlamento andaluz y mantener vivas las siglas.

Su mensaje de campaña es que si Moreno Bonilla está muy cerca de la mayoría absoluta, Ciudadanos puede ser clave para evitar a Vox en el Gobierno. A eso va a jugar en esta campaña. Pero la mayoría de los sondeos apuntan a que esta posibilidad es una quimera y que el partido naranja está camino de la desaparición o tener una presencia meramente testimonial.

Vox

Vox nació en las elecciones andaluzas de 2018 y ha apostado por una de sus figuras políticas más conocidas, como es Macarena Olona, para ser candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Todas las encuestas apuntan a que crecerá en intención de voto y en número de escaños y, en esta ocasión, la formación de ultraderecha quiere hacerlos valer para formar parte del Gobierno andaluz.

Vox tiene intención de consolidar la idea que la suma entre PP y Vox formarán mayoría en toda España, incluido, cuando se celebren las elecciones generales, y a eso quiere jugar. En Madrid se quedó fuera, en Castilla y León entró en el Ejecutivo y, ahora, dice que no está dispuesto a hacer presidente a Moreno Bonilla si no está en el Gobierno. A nivel interno, dicen que sus resultados serán mejores que los que le dan todas las encuestas.

La izquierda

Por Andalucía y Adelante Andalucía suman conjuntamente casi el 15% de los votos, según el CIS. Pero esto se traducirá en apenas nueve o diez escaños para la coalición de izquierda, y en dos para la formación que lidera Teresa Rodríguez. Habría que echar cuentas de qué pasaría si estas dos formaciones de izquierda fuera juntas, pero todo apunta a que superarían la representación parlamentaria que le da el CIS y la mayoría de las encuestas de los medios de comunicación.

Con esta representatividad en escaños, lo único que queda claro es que la izquierda está lejos de poder ser decisiva a la hora de conformar un Gobierno alternativo al de Moreno Bonilla, en el hipotético caso de que el PSOE mejorase los sondeos que hay publicados.

Es más, en las horquillas que da el CIS, Moreno Bonilla supera en su porcentaje más alto a todos los diputados que le da el sondeo a PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, pero no así en porcentaje de voto.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva desde 2011, casi desde su fundación, trabajando en este diario. Su paso por diferentes puestos hasta el actual le confieren una amplia visión del funcionamiento de la redacción. Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.