Argelia congela su comercio exterior con España tras romper el tratado de amistad

Argel afea el respaldo del Gobierno de Sánchez a una "fórmula ilegal e ilegítima" como es la autonomía planteada desde Rabat

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune

Europa PressArgelia El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune su tratado de amistad con España por su "injustificado" giro sobre el Sáhara Occidental

La Asociación Profesional de Bancos y Entidades Financieras (Abef) ha anunciado este miércoles a última hora de la noche la congelación de las domiciliaciones bancarias para operaciones de comercio exterior de productos desde y hacia España a partir de este jueves 9 de junio, según informa 'Tout sur l'Algerie'.

La circular no establece ningún tipo de excepción para el tema de las transacciones y, por tanto, abre el radio de afectación a todo tipo de sectores, incluido el de la energía.

Este anuncio se produce horas después de que el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune, infomara de la suspensión "inmediata" del tratado de amistad suscrito con España hace casi dos décadas como represalia por su "injustificado" apoyo al plan de autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. El Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación entre Argel y Madrid se firmó el 8 de octubre de 2002.

Las autoridades argelinas recriminan a las españolas la campaña emprendida para tratar de argumentar un giro político que, según han esgrimido, supone una "violación de las obligaciones jurídica, moral y política" de la que sigue siendo "potencia administradora" del Sáhara Occidental.

En este sentido, Argel afea el respaldo del Ejecutivo de Pedro Sánchez a una "fórmula ilegal e ilegítima" como es la autonomía planteada desde Rabat, que plantea una política colonial de "hechos consumados" mediante "argumentos falaces", según el comunicado recogido por la agencia de noticias oficial APS.

El Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, suscrito en 2002, "hasta ahora regía el desarrollo de las relaciones entre los dos países", como ha recordado la Presidencia argelina, que de esta forma da un paso más en unas críticas que ya le llevaron en marzo a llamar a consultas al embajador en Madrid.

España lamenta la decisión de Argelia

Tras conocerse la decisión de Argel, el Gobierno de Pedro Sánchez ha señalado que lo lamenta pero reafirma su "compromiso pleno" con el contenido del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, especialmente en lo que atañe al respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo remarca que sigue considerando a Argelia "un país vecino y amigo", a la par que reitera "su plena disponibilidad para seguir manteniendo y desarrollando las especiales relaciones de cooperación entre los dos países, en beneficio de ambos pueblos".

El mensaje de Exteriores deja claro que, pese a esta medida, el Gobierno español sigue comprometido con ese tratado y "los principios que lo informan" recogidos en su preámbulo. Y recuerda en particular la "adhesión estricta a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y a los principios del Derecho Internacional como elementos fundamentales para el mantenimiento de la paz, la seguridad y la justicia en la sociedad internacional".

Es más, el Gobierno destaca igualmente "los principios de igualdad soberana de los Estados, de no injerencia en los asuntos internos y del respeto del derecho inalienable de los pueblos a disponer de ellos mismos”.

Finalmente, el Ejecutivo afirma que considera a Argelia "un país vecino y amigo" y hace hincapié en su total disposición a seguir manteniendo lo que califica de "especiales relaciones de cooperación entre los dos países"; y ello, concluye, "en beneficio de ambos pueblos".

Precisamente, el presidente del Gobierno tenía que haber hablado este miércoles en el Pleno del Congreso de los Diputados sobre las consecuencias que ha tenido en la relación con Argelia la nueva relación con Marruecos.

Sin embargo, pese a que algunos portavoces parlamentarios han mencionado que Argelia llamó a consultas a su embajador el pasado 19 de marzo tras conocerse que España apoyaba el plan de autonomía marroquí para el Sáhara y ha amenazado con subir el precio del gas, Sánchez no ha hecho referencia en ningún momento a la situación actual en la relación bilateral.

En estos más de dos meses transcurridos, el Gobierno se ha afanado en subrayar que Argelia es un "socio sólido y fiable" y en poner de relieve que siempre ha cumplido sus contratos internacionales en materia energética, cuestionando así que la crisis diplomática pueda tener un impacto en el suministro de gas a España.

En una respuesta parlamentaria fechada el 1 de junio y a la que ha tenido acceso Europa Press, el Gobierno sostenía que "con la situación a día de hoy y con las reservas de slots y capacidad ya realizada por los comercializadores, no hay indicios objetivos de una situación de falta de suministro gasista en los próximos meses".

El Polisario respalda el paso de Argelia

Por su parte, el delegado en España del Frente Polisario, Abdulah Arubi, ha justificado la ruptura por parte de Argelia del tratado de amistad suscrito hace dos décadas con España ya que considera que, casi tres meses después del "giro radical" sobre el Sáhara Occidental, sigue sin haber "explicaciones" por parte de Sánchez.

Arubi ha recordado que Argel ya llamó a consultas a su embajador en un intento por buscar respuestas "convincentes" a la carta que Sánchez remitió al Rey de Marruecos, Mohamed VI, y en la que avalaba el plan de autonomía de Rabat para el Sáhara Occidental.

"Creo que nadie ve a cambio de qué", ha advertido en una entrevista a Europa Press, dando por hecho que el cambio político oficializado en marzo responde en realidad a una campaña de "presión permanente" orquestada por Marruecos.

Para el delegado del Polisario, ese giro "va en contra del Derecho Internacional y descarta la autodeterminación" de la antigua colonia española, en un momento especialmente complicado por la tensión, "muy pública y notoria", entre Marruecos y Argelia, sin relaciones actualmente.

En este sentido, ha lamentado que Sánchez no tuviese en cuenta a Argelia y ha sugerido que anuncios como el de este miércoles evidencian que las relaciones con España no son tan "sólidas", a pesar de lo que "intentan dejar ver" las autoridades españolas en sus declaraciones públicas.

"España tiene que entender que el norte de África se compone de muchos más países, no sólo Marruecos", ha dicho Arabi, que ha acusado a Sánchez de inclinarse hacia el país que "ocupa" el Sáhara Occidental a costa de "complicar" en última instancia cualquier solución, incluida la labor de mediación de Naciones Unidas.

Sobre la comparecencia de Sánchez de este miércoles en el Congreso de los Diputados, para explicar precisamente el cambio de posición sobre el Sáhara Occidental, Arabi considera que "no ha aportado absolutamente nada nuevo" a lo que ya se sabía, al tiempo que le ha recriminado que diga hablar "en nombre del pueblo saharaui" cuando en realidad no le ha consultado.

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