Rusia sube la apuesta

Fuerzas rusas en la frontera de Ucrania

EFEfuerzas rusas

El desafío de Moscú dentro de una hipótesis a corto plazo sobre las opciones sobre Ucrania consigue concentrar la tensión internacional en términos y condiciones que arrastran la cuestión sobre un espacio intercontinental especialmente crítico. El proceso pilotado por Putin tira de lo que antaño era una colisión ideológica entre el comunismo y el occidentalismo, tanto en términos de poder territorial como en claves de fricción histórica; en una disputa sinfín de influencias políticas. La hipotética invasión de Ucrania por parte Rusia se ha convertido en una amenaza real, tal y como ha aventurado el propio Joe Biden a la hora de valorar el estado de las cosas en lo que a esta liza respecta. Lo que pretende el líder ruso es algo enteramente opuesto al concepto occidental, democrático y más o menos moderno de lo que debe ser un modelo de sociedad. En cierto modo y manera, Rusia, con la cuestión de Ucrania, parece haber dado marcha atrás en la rueda del tiempo, con una cierta e indiscutible mirada nostálgica a los tiempos «dorados» del KGB. El asunto de Ucrania, en fin, tal y como lo ve Putin, tiene un sabor cierto a un mundo en retroceso.

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