Putin insiste

Vladimir Putin

EFEPutin

El sostenido acoso ruso a la libertad de la sociedad civil, puesta en valor por Gorbachov y posteriormente comprometida de nuevo por Vladimir Putin, supone un claro salto atrás en el proceso de apertura y reconfiguración para los derechos humanos y el acceso a los modelos occidentales, que medió con apoyos para las necesidades rusas en horas en las que los intereses de Moscú eran de muy complicada defensa internacional. Pero el paso del tiempo no parece suficiente para que la Rusia de Putin enmiende sus posiciones. Moscú concluye un año de acuciamiento a sus gentes, expresado con el cierre de la ONG Memorial, la más antigua en la defensa de los derechos humanos del país. La ahora denominada Ley de Agentes Extranjeros sirve como herramienta para acallar todo tipo de activismos y medios de comunicación que no le sean propicios a los planes del jefe del Kremlin.

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