Biden se reivindica con un plan de infraestructuras

Biden

La aprobación por el Congreso de un programa de infraestructuras de calado mayor -cifrado en base presupuestaria de 1,2 billones de dólares-, por 228 votos a favor y 206 en contra, viene a expresar unas condiciones de elasticidad parlamentaria no del todo previsibles en las presentes circunstancias, tan habitualmente envueltas en percances y contratiempos para la gestión de la actual Casa Blanca. Lo ahora aflorado trae, como más notables precedentes, las mayores inversiones públicas desde los tiempos de la Gran Depresión. Lo singular de la peripecia fiscal del presidente Biden ilustra sobre la capacidad de respuesta de la democracia estadounidense de los retos propios de nuestro tiempo; especialmente los que proceden del gigantismo asiático, activado desde Pekín, mecánico heredero del músculo comunista soviético.