Mantener a Pekín a raya, un lema global

Desde el acuerdo de París y Londres de Llevar ante la ONU la creación de una zona en Kabul como base aérea de salida única; desde un Afganistán caótico y convulso, se viene a decantar una genética de proyección política global que trae, como consecuencia de su propia lógica, estadios y compases de desarrollo, hitos de complejidad, expresivos del radio histórico correspondiente al tranco diplomático.

Sumamente ilustrativo de este ritmo geopolítico de toda la evolución internacional implicada, es el llamado «diálogo de seguridad cuadrilateral», formado por EE.UU., India, Japón y Australia; equivalente a un dique de contención del expansionismo chino en el ámbito conjunto de los océanos Índico y Pacífico. A tan complejo panorama responde la cumbre presencial en esta Casa Blanca de Joe Biden con los Primeros Ministros de India, Japón y Australia.