Tanteos de distensión chino-americana

De momento, hora y media de conversación entre Biden y el presidente chino Xi Jinping para conseguir que la competencia entre ambas superpotencias no derive en conflicto violento ajeno al punto de partida optado por consenso, distante de la tensión constante estimulada por Donald Trump. Es esta de ahora una iniciativa con el mismo planteamiento del vigente titular de la Casa Blanca y el mandatario chino para evitar que los disensos y desacuerdos no se resuelva en un choque. El actual turno de estos intentos acontece en el nivel más bajo de sintonía entre las dos potencias a lo largo de varias décadas, incluyendo puntos de fricción de la mayor relevancia, como el tecnológico o el de la ciberseguridad y, también, por causa de las sospechas acerca del origen de la pandemia. Son escollos importantes, asimismo, las diferencias sobre el problema taiwanés, las disputas sobre territorialidad marítima y los asuntos concernientes a los derechos humanos, como las cuestiones de Hong Kong y el Tíbet. Son estos los contrapuntos notables.