Birmania: seis meses de caos

Carente y huérfana de toda esperanza, a la tormenta política que sacude Myanmar se suma una gran crisis humanitaria, agravada por la pésima gestión de la pandemia en el actual compás de una nueva ola de contagios. El país ha venido a sumirse en el desorden más amplio y profundo, medio año después del golpe de estado del general Min Aung Hlaing y su junta militar.

Conforme pasan los días más se hunde todavía el horizonte vital del país. Quien lideró la junta militar y proclamado presidente del Consejo Administrativo viene ahora a anunciar la convocatoria de elecciones en agosto de 2023, desde el fondo de una crisis en la que concurren lo simplemente humano y la muy abrumadora frustración política. No cabe una más cumplida conciencia de toda una catástrofe nacional que la reflejada en el unánime sentir de una ingente mayoría de las gentes birmanas.