Cuba: entre la represión y el proceso judicial

El Presidente Biden se arranca contra la represión del régimen castrista frente a las masas populares, alzadas en su día contra la opresión del sistema cubano, tras negarse al reconocimiento de que no todos los participantes en la misma, ni siquiera su mayoría, tuvieron actuaciones de violencia como forma y expresión de su protesta contra el régimen castrista implantado en la Isla. La Casa Blanca, en su reacción frente a lo sucedido el 11 de Julio en La Habana, no solo censura la acción gubernamental contra la protesta de la mayoría cubana, sino que la misma implica la negación del derecho de defensa para los detenidos y, además, añade sanciones contra el ministro de Defensa y los responsables de los Boinas Negras: facción represiva del Servicio de Orden Público del régimen cubano.

La intervención de la Casa Blanca, en estas horas del régimen castrista supone tanto como la prueba más palmaria de que el sistema establecido en Cuba por el castrismo, se ha situado en el más hondo y crítico nivel de su trayectoria histórica. Tanto como para entender que representa un trazado de absoluto relieve entre dos compases estructurales en la crónica nacional de Cuba y la referencia histórica del mundo iberoamericano.