Alarma rusa por el despliegue en el mar Negro

Joe Biden logra invertir la desventaja de Ucrania con Rusia, en términos estratégicos, respecto del Mar Negro, con los ejercicios militares “Sea Breeze” (brisa marina), en los que al conjunto de miembros de la OTAN (España entre ellos) se suman Japón, Corea del Sur y Australia con un aporte conjunto de 40 navíos. Las quejas de Rusia son, digamos, proporcionadas al despliegue de los aliados en su ejercicio estratégico que invierte los términos de una proporcionalidad que permitió a Moscú, tomar una ventaja estratégica respecto de Ucrania en la cuenca marítima de referencia, tras anexarse la península de Crimea. SI Moscú llegó a creer que Estados Unidos había aceptado el status quo en el mar Negro, este despliegue occidental desde la costa ucrania, invierte las perspectivas y expectativas rusas en la región. El eje euroamericano ha vuelto a ser lo que era tras la elipsis de irracionalidad trumpiana. Así, lo que en Moscú, con Trump en la Casa Blanca, fue sosiego, se ha mutado en alarma. ¿Podría, desde el orbe comunista, llegar el turno de Pekín, de consolidarse en rojo la rueda de los endosos de solidaridad sistémica?