El mar Negro, sumido en la tensión Este-Oeste

Lo que se inició como un incidente naval entre Reino Unido y Rusia ha dado paso a una dinámica de tensión Este-Oeste, cruzada a su vez por las pretensiones rusas, de cualificada voz en el perfil de las soberanías nacionales concurrentes, sobre las aguas de ese espacio marítimo. Y de forma especial con la cuestión de la sancionada Bielorrusia por el secuestro, en su espacio aéreo, de un avión de línea regular para el apresamiento del disidente Protasevich. Los efectos poblaciones de estas sanciones entre las gentes del país han empezado a generar movimientos migratorios hacia la vecina Lituania, anexionada en tiempos previos a la última Guerra Mundial por la propia Rusia, junto con Estonia y Lituania. Todo esto parece sonar como si en esta actualidad de su cuenca, el mar Negro, con el «efecto Lituania» se empeñara en oscurecer el presente con esas negruras de su más sombrío pasado.