Biden frena a China en el Pacífico

Entres las prioridades estratégicas norteamericanas a escala global, con el presidente Biden al frente, destaca lo concerniente al esfuerzo preciso para frenar las pretensiones de China de aumentar su poder en el Océano Pacífico: dato clave en su opción nacional de defensa; de ello forma parte, por ejemplo, esa intensificación de la presencia de su arma aérea, tal como reitera Pekín, sobre el estrecho de Formosa; algo que reclama en rangos de notoria intensidad, tanta que posiblemente haya sido la novedad determinante del impulso de EE.UU. ante la evolución estratégica de ese poder adversario en este tascar el freno ante el insistir chino frente a una geografía de histórica significación anticomunista. Es memoria viva de la realidad de una objeción imperecedera a la pretensión pequinesa de alcanzar para sí aquello que no le corresponde; ni la porción formosana ni la casi infinita magnitud del Pacífico, lo que implícitamente reclama en sus aspiraciones. Esas a las que Biden, con entera claridad, pretende poner fin cuanto antes.