Una invitación política para Venezuela

La propuesta política de Juan Guaidó, aspirante comisionado en su día por el exilio venezolano, al chavismo representado por Nicolás Maduro, para negociar la apertura de un cambio político en el país, es iniciativa que compone una novedad radical, por sorprendente, para el régimen dictatorial construido por el sucesor de Hugo Chávez desde su proceso de apropiación sistemática de todas las competencias en el mando histórico del presidente Chávez. Golpe a golpe, una quiebra tras otra del sistema establecido, permitieron a Nicolás Maduro hacerse con todos los resquicios del poder. Con tales premisas en la acumulación de facultades institucionales cuesta creer que Maduro se avenga a considerar la oferta de Guaidó para pactar un acuerdo político en cuya virtud el estado de Venezuela acceda a evolucionar hacia la democracia real que permitiera al país desarrollos económicos acordes con sus ingentes riquezas naturales, así como sus formatos políticos correspondientes. Mucho para las inercias totalitarias que envuelven esta Venezuela de la dictadura engolfada en sí misma.