EE.UU., tensión nacional por racismo

Según la poderosa Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, 260 personas son asesinadas anualmente por la policía. El dato se acaba de divulgar tras la muerte de otro afroamericano, luego del deceso por ahogamiento de un compatriota del mismo grupo étnico; en ambos casos a manos de agentes de la autoridad. En aquel suceso, George Floyd perdía la vida tras serle aplastado el cuello con la rodilla por un policía cuando ya estaba tendido e inmovilizado. Generó aquello un estado social de agitación en términos de protesta colectiva. La reiteración de un suceso represivo a manos de otro policía sobreviene sobre el conocido clima de tensión étnica establecido en el seno de la sociedad estadounidense. Este suceso de ahora, ocurrido en Minneapolis, da la medida, por su nivel de repercusión colectiva, de la complejidad que resulta por el peso de todo el pasado étnico en la vida de su memoria colectiva, así como del grado de evolución democrática que denota la calidad de sus gobernantes. La Norteamérica de Joe Biden viene a ofrecer más confianza que la de su predecesor en la Casa Blanca.