Biden se baja del 'Eje Atlántico' por causa de Ucrania

El incipiente acuerdo euro-ruso iniciado en la apertura de Moscú a la UE con su vacuna Sputnik contra la pandemia, se viene a desvirtuar en sus aparentes alcances geopolíticos tras la andanada del presidente Biden contra el ruso Putin, al que ha llamado «asesino» por sus actos en Ucrania y los entornos de Crimea. Ese despacho verbal del mandatario norteamericano frente a su homólogo del Kremlin hace saltar por los aires las creadas expectativas de colaboración ruso-europea basadas en la vacuna. El curso de los hechos viene a demostrar la desproporción efectiva, real, entre uno y otro género de factores en concurrencia. La geopolítica compone un rango, una escala de realidades, frente a la cual lo demás no alcanza a rebasar el nivel de las ilusiones y las fantasías. El peso del componente ruso en el mar Negro y sus proyecciones territoriales sobre las fronteras no tienen ni remedio ni son susceptibles de vacunar.