El giro presupuestario de Joe Biden

La subida del gasto social y la atención al cambio climático componen los trazos fundamentales de la política presupuestaria del huésped actual de la Casa Blanca, ceñido al signo del partido demócrata que le viene a corresponder; tanto por la preferencia otorgada al capítulo social, como por su manifestada sensibilidad al cambio climático; esta segunda cuestión, de relevancia programática no específica del democratismo, como la primera.

Pero de significativa relevancia diferencial en el trazado presupuestario del presidente Biden es la atención que presta, además de la aplicada al gasto sanitario y a la educación, a frenar la presión migratoria irregular en el espacio centroamericano. El giro presupuestario de la actual presidencia compone una inflexión obviamente vigorosa respecto de su inmediato predecesor, cuya ejecutoria ridiculizó los rasgos propios del Partido Republicano en medida mayor de lo que ha hecho Joe Biden con los atributos propios del partido demócrata, históricamente más vocado a la templanza. De ahí que deba considerarse que este cambio presidencial es, en lo presupuestario también, coherentemente, un giro a la moderación.