Un compendio de perversión política

La dictadura del chavismo en Venezuela, es capaz de elevar los rigores de la pandemia del coronavirus a una escala de daños de todo cariz, no concebibles en supuestos de convivencia democrática normal. Cientos de sanitarios han fallecido, por carencia de recursos, con la novísima peste de la COVID-19; mientras la cúpula del sistema se asiste con las disponibilidades de vacuna, cuyo mercado clandestino dispone de los beneficios del conjunto de éstas. Mientras la población es azotada por el virus, los conspicuos del sistema hacen su fortuna y medran por su apoyo social y político a la dictadura de Nicolás Maduro, instalada biográficamente en la plutocracia por la vía del medro político, desde un arranque vital en la vía pública al volante de un autobús en el servicio urbano. Pero uno de los aspectos más escandalosos, en términos de política global, es el hecho de que el régimen chavista reciba su apoyo estructural en el mundo desde el bloque comunista chino-ruso.