Otro policía muerto en el Capitolio

Abatido el asesino, un afroamericano de 25 años natural de Indiana, identificado como significado islamista, la violencia política viene a situarse junto al pórtico de la Cámara Alta de la democracia estadounidense, reiterando una suerte de mal fario para el inicio del mandato de Joe Biden. El homicidio por atropello parece como establecerse así en un formato de ataque con fines políticos, aunque en este caso, la motivación ideológica tiene una significación de carga islamista, tan radicalmente ajena a los trazos ideológicos de la cultura norteamericana. Pero más allá de lo que signifique en la sociología del crimen político en la vida estadounidense, el acontecimiento ha hecho que Biden reaccionara frente a la muerte del agente de policía, ordenando que se pusiera a media asta la bandera que ondea ante la Casa Blanca; y ello junto a la instrucción de la presidenta del Capitolio, Nancy Pelosi, para que se haga lo propio con el seño nacional presente en la cámara.