Tensión crítica de China con la prensa extranjera

La salida forzada de China de John Sudworth, corresponsal de la BBC en Pekín, acompañado de su familia, donde ha permanecido nueve años, para instalarse en Taiwán, es la única opción que el periodista ha tenido para poder denunciar libremente la sistémica presión compartida con la prensa extranjera en aquél país respecto al tratamiento informativo de la cuestión de la minoría étnica uigur en la región autónoma de Xinjiang, de confesión musulmana. Es suceso de relevancia internacional cierta en la medida que revela la presencia de un disenso ideológico y cultural en el seno del sistema monolítico chino. El hecho de que este informador haya optado por cambiar a Taiwán, su residencia china, no deja de sumar más que solo un punto de disidencia crítica con el régimen de Pekín, algo que por ser cosa personal tiene importancia menor, sino por el hecho de que el islamismo uigur es dato de disonancia irritante que empece y objeta el dogmatismo ideológico del maoísmo.