Disposición atlántica para la tensión con Rusia

Moscow (Russian Federation).- (FILE) - Russian opposition leader and anti-corruption activist Alexei Navalny (C) takes part in a memorial march for Boris Nemtsov marking the fifth anniversary of his assassination in Moscow, Russia, 29 February 2020 (reissued 13 January 2021). Navalny on 13 January 2021 stated on his Twitter account that he plans to travel to Moscow on Sunday, 17 January 2021. (Rusia, Moscú) EFE/EPA/YURI KOCHETKOV *** Local Caption *** 56313826 |

La fuerza, precisa Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, es la condición obligada, forzada premisa, para el diálogo con los soviéticos. La arribada a esta situación tan similar a la de aquellos tiempos pasados, los de la guerra fría, incluye también algo así como prólogo en el reciente percance dialéctico en Moscú entre el español José Borrell, en nombre de la Unión Europea y Sergei Lavrov, titular de asuntos exteriores en el gobierno de Vladimir Putin.

Compone todo ello una crónica en la que el gobernante ruso mantiene preso Navalny, el disidente al que encarceló, luego de haberlo envenenado tras de su regreso a Rusia.

Este proceso compone un relato como de crónica ficción, pues viene a recordar sucesos que acontecieron en tiempos que se suponían pertenecientes al pasado.

No deja de ser curioso que mucho de todo esto suceda luego de la exoneración de Donald Trump en el segundo impeachment al que ha sido sometido, y en el despegue de la presidencia de Joe Biden y sus sondeos con la China de Xi Jinping.