Biden media por honkoneses y musulmanes chinos

El positivo desenlace del proceso penal a Donald Trump, por responsabilidad inductora en el asalto al Capitolio de sus partidarios, se traduce –aparentemente al menos– de una parte en una rebaja escalar de los objetivos del presidente Biden en política exterior, al menos en lo que toca al trato con el régimen comunista de Pekín. De otro punto, se limita a mediar en la cuestión de los disidentes de Honk Kong, ante el endurecimiento del régimen chino contra la presión liberalizante en las crecientes minorías de lo que fue entera colonia; de otra parte, recabando de China trato más abierto para la minoría de los uigures dentro del conjunto de las variedades que componen la masa étnica del estado chino. La inesperada salida de Trump en limpio del impeachment por segunda vez, ha tenido un acusado componente de chasco para Joe Biden en lo referente a las oportunidades presidenciales dentro de su política exterior.