Más que solo un capotazo de Biden a Taiwan

En su primera referencia a la China de Pekín, el presidente Joe Biden ha hecho algo más que esbozar un capotazo de salutación y apoyo al régimen de Taiwán, en la crónica estadounidense de ayuda al hito mayor del anticomunismo chino, dentro de la diferenciación que corresponde respecto de lo que fue la trayectoria de Donald Trump. Distinta es también la situación y el propio nivel taiwanés por sus capacidades de resistencia y respuesta, en el contexto de los cambios operados en el correspondiente marco histórico y geográfico, dentro de la constante de la extorsión china contra los derechos humanos. El capotazo del presidente demócrata a los fueros y enteras libertades de la república taiwanesa, abunda, por su claridad y matices en el contrapunto que define dos tiempos hacia afuera –tiempos presidenciales– de la gran democracia estadounidense.