Navalny, del veneno a la prisión

Hasta 42 meses de cárcel para Navalny, el disidente envenenado con el esmero criminal del KGB, a lo que sobrevivió tras curarse en Alemania y, al poco, regresar a tierra de los zares, donde nació. Resuelto en prácticas de libertad política, desafín al sistema y con dotes de liderazgo, lo demás sobre Navalny sabido es: regresado a su país, fue detenido y encarcelado, suscitándose con ello una protesta social proporcionada al vigor de su capitanía; un clamor no compatible con las angosturas del sistema soviético y el aparente cambio aperturista.