Resistencia social a la disciplina sanitaria

Las detenciones masivas practicadas en Bruselas por protestas contra las medidas sociales de salvaguarda contra la Covid-19 –que han superado los cuatrocientos arrestos– parecen iniciar cuadros de resistencia colectiva que complican las respuestas de los gobiernos a la presión de la pandemia vírica contra la salud pública, sumándose esta resistencia de nuevo origen a cuanto suponen problemas político-económicos como los del suministro de vacunas, que lastran la capacidad de las sociedades nacionales de enfrentarse al desafío vírico. Este freno social emergente es un lastre de importancia no despreciable, dada la magnitud del problema sanitario que la pandemia crea por sí misma.